Antes de suscribir cuotapartes en cualquier fondo, conviene saber cuánto ganó (o perdió) en el pasado y, sobre todo, entender con qué cifra estás comparando. La rentabilidad de un FCI no es un número único: depende del plazo que elegís, si incluye o no comisiones, y del valor de la cuotaparte al momento de entrada y salida. La buena noticia es que la fórmula es simple y con tres datos podés calcularla en segundos.
- La fórmula básica es: Rentabilidad = (Vf − Vi) / Vi × 100, donde Vi es el valor inicial de la cuotaparte y Vf el valor final.
- Las comisiones de gestión ya están descontadas del valor diario de la cuotaparte; las de suscripción y rescate se calculan aparte.
- Un fondo puede mostrar alta rentabilidad en 30 días y rendimiento negativo en 12 meses: siempre comparar en el mismo horizonte temporal.
A continuación, desglosamos cada aspecto, desde los conceptos básicos hasta la fórmula específica y los factores que afectan el resultado.
¿Qué es la rentabilidad de un fondo de inversión?
La rentabilidad de un fondo de inversión es el resultado de la diferencia en el valor de sus cuotapartes entre dos momentos en el tiempo. Puede ser positiva o negativa y se expresa como porcentaje. Los factores que la determinan incluyen los dividendos de acciones, los cupones de bonos y las comisiones de gestión y depósito, que ya van descontadas en el valor diario de la cuotaparte. Las comisiones de suscripción y rescate, en cambio, se excluyen de este cálculo y se aplican por separado.
Factores a considerar en el cálculo
- Dividendos y cupones: el ingreso generado por acciones y bonos de la cartera se incorpora al valor del fondo y contribuye a la rentabilidad.
- Comisiones: las de gestión y depósito se descuentan diariamente del patrimonio del fondo antes de publicar el valor de cuotaparte. Las de suscripción y rescate impactan en tu rentabilidad real pero no en la del fondo.
- Tipo de fondo: los fondos de renta variable, renta fija o mixtos presentan rentabilidades y volatilidades distintas según los activos que componen la cartera.
Fórmula para calcular la rentabilidad de un FCI
La fórmula estándar para calcular la rentabilidad de un fondo es:
Rentabilidad = (Vf − Vi) / Vi × 100
- Vi: Valor inicial de la cuotaparte al momento de la suscripción.
- Vf: Valor final de la cuotaparte al momento del rescate.
Ejemplo práctico:
Si el valor de cuotaparte era $10,00 al entrar al fondo y $15,00 al salir:
(15 − 10) / 10 × 100 = 50%
Una inversión de $10.000 habría crecido a $15.000: una ganancia bruta de $5.000. El mismo resultado podés obtenerlo desde el Simulador de Cartera Histórica que ofrecen los principales gestores (Macro Fondos, Fondos FIMA de Galicia, Superfondos de Santander) ingresando el período y el monto.
Rentabilidades a corto, medio y largo plazo
Para evaluar correctamente un FCI conviene revisar el rendimiento en distintos horizontes: 30 días, 3 meses, 1 año y 3 años como mínimo. Un fondo que rindió mucho en un mes puede mostrar pérdidas en el año, y viceversa. La tabla del ranking de FCI en Argentina permite comparar fondos en el mismo horizonte temporal, lo que es más útil que comparar cifras de períodos distintos.
La rentabilidad es solo uno de los criterios para elegir un fondo. También hay que considerar:
- Nivel de riesgo: cada fondo tiene un perfil de riesgo que tiene que alinearse con tu tolerancia personal y horizonte de inversión.
- Diversificación de la cartera: un fondo diversificado puede amortiguar las caídas en activos individuales.
- Mercados y activos en los que invierte: la composición de la cartera define el comportamiento en distintos escenarios económicos.
La rentabilidad histórica no garantiza resultados futuros. Antes de suscribir, revisá el prospecto del fondo y, si tenés dudas, consultá con un asesor financiero registrado ante la CNV.