Los índices de EE. UU. permanecieron bajo presión la semana pasada. Los mercados siguen reaccionando ante los acontecimientos en Medio Oriente. Aún no hay señales de aliviar las tensiones, lo que alimenta los temores de un conflicto prolongado. Al mismo tiempo, el alza en los precios de la energía sigue siendo un factor negativo adicional para las empresas del sector.
El dólar se beneficia del contexto actual y se fortalece frente a la mayoría de las divisas. Una parte significativa de los contratos energéticos sigue denominada en dólares estadounidenses, lo que respalda la demanda de la moneda estadounidense. Además, en esta etapa las economías europeas parecen menos resilientes que la de EE. UU., lo que ejerce presión sobre sus monedas nacionales.
El dólar se beneficia del contexto actual y se fortalece frente a la mayoría de las divisas. Una parte significativa de los contratos energéticos sigue denominada en dólares estadounidenses, lo que respalda la demanda de la moneda estadounidense. Además, en esta etapa las economías europeas parecen menos resilientes que la de EE. UU., lo que ejerce presión sobre sus monedas nacionales.
Los precios del crudo Brent han mostrado una alta volatilidad. A inicios de la semana, los precios cayeron hasta alrededor de USD 94,13 tras informes de que Donald Trump, en medio de negociaciones productivas, decidió posponer ataques contra la infraestructura de Irán. Sin embargo, hacia el final de la semana los precios del petróleo retomaron la senda alcista: el tránsito por el estrecho de Ormuz sigue siendo prácticamente imposible (con raras excepciones), lo que agrava la escasez de oferta en el mercado global.
Dinámica del desempleo en Alemania
La situación en el mercado laboral alemán sigue siendo desafiante. El renovado aumento de los precios de la energía en medio del conflicto en Medio Oriente ha llevado a algunas empresas a recortar sus volúmenes de producción. Como resultado, se han producido recortes de personal. Analistas internacionales prevén que el número de desempleados continúe aumentando en el período indicado. Esto es un factor negativo para la economía europea y el euro, ya que la debilidad económica podría llevar al BCE a avanzar hacia otra fase de flexibilización monetaria. En este contexto, el EUR/USD podría caer hasta 1,1400.
La situación en el mercado laboral alemán sigue siendo desafiante. El renovado aumento de los precios de la energía en medio del conflicto en Medio Oriente ha llevado a algunas empresas a recortar sus volúmenes de producción. Como resultado, se han producido recortes de personal. Analistas internacionales prevén que el número de desempleados continúe aumentando en el período indicado. Esto es un factor negativo para la economía europea y el euro, ya que la debilidad económica podría llevar al BCE a avanzar hacia otra fase de flexibilización monetaria. En este contexto, el EUR/USD podría caer hasta 1,1400.
Estados Unidos. Nóminas no agrícolas
El mercado laboral de EE. UU. está mostrando señales de enfriamiento. Un mes antes, los datos de nuevos empleos estuvieron muy por debajo de las expectativas, lo que reflejó una caída del indicador. Los analistas esperan que en el período del informe la economía de EE. UU. retome la creación de empleo. Al mismo tiempo, se prevé un aumento del desempleo. La salud del mercado laboral sigue siendo un factor clave que guía las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal. El deterioro de los indicadores macroeconómicos aumenta la probabilidad de un recorte de la tasa clave, lo que pesa sobre el dólar. Al mismo tiempo, un dólar más débil favorece a los activos denominados en dólares, especialmente el oro. En este contexto, el XAU/USD podría volver a alrededor de 4.512,60.
Estados Unidos. PMI de servicios
El sector de servicios de EE. UU. se mantiene resiliente, con el índice de actividad empresarial en zona de crecimiento. Es una señal positiva, ya que este sector representa alrededor del 75 % del PIB. Aunque los analistas esperan que el índice se mantenga por encima de 50 (zona de crecimiento), también anticipan una caída frente al período anterior. Es poco probable que esto lleve a la Reserva Federal a acelerar los recortes de tasas, dado que persisten los riesgos inflacionarios; sin embargo, en el corto plazo una lectura más débil podría presionar al dólar. En este escenario, el USD/JPY podría caer hasta 158,00.