En Argentina, el carry trade (también conocido como bicicleta financiera) volvió a ganar terreno: en los últimos meses dejó ganancias en dólares de entre el 18% y el 25% según el instrumento, aunque un reciente salto de tasas volvió a encender las alarmas. Con la inflación cediendo por debajo del 2% mensual y un dólar contenido dentro de la banda, la estrategia sigue tentando a inversores institucionales y ahorristas más sofisticados.
Antes de subirte, conviene entender qué es el carry trade, cómo se arma y qué riesgos tiene.
Puntos clave
- El carry trade invierte en pesos apostando a que el dólar no suba más que la tasa.
- En 2026 dejó ganancias en dólares de hasta 25% (bonos CER).
- Se arma con Lecaps, bonos CER o plazos fijos UVA.
- Alto riesgo: si el dólar salta, las ganancias se evaporan.
Qué es el carry trade
El carry trade es una estrategia financiera que consiste en tomar deuda o cambiar moneda en un país con tasas de interés bajas y colocar ese dinero en activos que rinden más en otra moneda o mercado. En el caso argentino, implica posicionarse en instrumentos en pesos esperando que el tipo de cambio se mantenga estable.
Cómo hacer carry trade en Argentina
Para ejecutar un carry trade en Argentina, el inversor suele:
- Cambiar dólares por pesos.
- Invertir esos pesos en Lecaps, bonos CER o plazos fijos UVA.
- Esperar a que esos activos rindan más que la inflación y la eventual devaluación del tipo de cambio.
- Volver a comprar dólares al finalizar la operación.
El éxito de esta táctica depende de que el dólar no suba más rápido que el rendimiento de los activos en pesos.
Tasas reales positivas y dólar estable: el combo que activa la bicicleta
El Banco Central movió la tasa de política monetaria en varias oportunidades, pero las Lecap y otros instrumentos de inversión a corto plazo siguen pagando por encima de la inflación proyectada: a comienzos de agosto de 2026, las Lecap de mediano plazo rendían cerca del 2% efectivo mensual, con una inflación que corre por debajo de ese nivel. A esto se suma un tipo de cambio contenido dentro de la banda, lo que alimenta expectativas de estabilidad cambiaria a corto plazo.
Esa combinación explica el atractivo: en lo que va de 2026, los bonos CER encabezaron el ranking con cerca de 25% de retorno en dólares, seguidos por el plazo fijo UVA (alrededor de 20%) y las Lecap (cerca de 20%). Pero un reciente salto de tasas, a comienzos de agosto, mostró que ese equilibrio es frágil. Muchos inversores lo combinan con instrumentos de renta fija para armar la posición, esperando que el tipo de cambio no se dispare mientras dure la inversión.
El rol del dólar blue en el juego del carry trade
Aunque el carry trade se construye principalmente sobre el tipo de cambio oficial, el dólar blue funciona como una especie de termómetro del mercado paralelo. Cuando el blue se queda quieto o incluso retrocede, el clima para hacer carry mejora: los inversores perciben que no hay presión inmediata sobre el tipo de cambio.
Sin embargo, si el dólar blue empieza a moverse fuerte, suele anticipar tensiones que después se trasladan al resto del mercado cambiario. En ese sentido, el blue puede ser un indicador adelantado de cuándo salir del carry. Si sube rápido y sin freno, muchos empiezan a desarmar posiciones para cubrirse.
Así, aunque no forma parte directa de la operación, el dólar informal es una referencia que nadie deja de mirar. Porque en este país, el mercado oficial y el paralelo están mucho más conectados de lo que parece.
Los peligros latentes del carry: intervencionismo, brechas y shocks externos
El principal riesgo de esta estrategia es un salto abrupto del dólar oficial o de los financieros. Si el tipo de cambio se escapa, todo lo ganado en pesos puede evaporarse en cuestión de días. Y en Argentina, ya lo sabemos, los giros inesperados no avisan.
Aunque el cepo cambiario fue levantado por el gobierno de Milei, el mercado sigue conviviendo con tensiones, y cualquier alteración en el esquema de bandas puede impactar en las expectativas de corto plazo. La dinámica actual no descarta movimientos bruscos ante una mayor demanda de divisas.
A esto se suma la posibilidad de shocks externos: un cambio en la política de tasas de la Reserva Federal (FED), una caída fuerte de los commodities o una crisis regional pueden alterar el humor del mercado y forzar un rebalanceo de carteras que golpee los activos en pesos. Por eso conviene entender cómo la política económica influye en las inversiones.
Quiénes se suben al carry: bancos, traders y algunos minoristas osados
En este ciclo del carry, los primeros en moverse fueron los fondos comunes de inversión y algunos traders institucionales que ajustaron sus portafolios buscando capturar diferenciales positivos.
Luego, y con algo más de demora, se sumaron ahorristas individuales con perfil de riesgo más alto, que usan plataformas de brokers locales para acceder a Lecaps o bonos ajustables por CER. Este grupo suele entrar cuando ve que el dólar se planchó y el plazo fijo tradicional deja de seducir.
Pero ojo: no es un juego para todos. La estrategia demanda monitoreo constante y reacción rápida. Y si preferís no entrar al carry y simplemente ordenar tus dólares, evaluá si conviene bancarizar los dólares del colchón para sacarlos del riesgo de tenerlos en efectivo.
Bicicleta financiera: una estrategia de corto plazo con reloj en cuenta regresiva
A diferencia de otras estrategias de inversión más estables, el carry trade es puro timing. Su rentabilidad depende de un equilibrio muy delicado entre tasas, inflación y tipo de cambio. Y si bien hoy ese equilibrio existe, nadie garantiza que dure mucho más.
Muchos en el mercado creen que el margen para seguir bajando tasas es limitado y que cualquier corrección del atraso cambiario puede cambiar el tablero. Si eso ocurre, los que estén adentro del carry pueden terminar con rendimientos negativos o directamente con pérdidas en dólares.
¿Conviene subirse al carry trade hoy?
El carry trade volvió a dar ganancias jugosas en dólares durante 2026, pero sigue siendo puro timing: vive de que la tasa le gane al dólar, y ese equilibrio se rompe rápido. El salto de tasas de agosto lo dejó claro. Si te tienta, entrá con plata que puedas monitorear de cerca, plazos cortos y un plan de salida claro; si no podés seguir el minuto a minuto, probablemente no sea para vos.
Preguntas Frecuentes sobre el carry trade
Bastante, aunque con volatilidad. En lo que va de 2026, los bonos CER dieron cerca de 25% en dólares, el plazo fijo UVA alrededor de 20% y las Lecap cerca de 20%, siempre según cómo se comportó el tipo de cambio.
Los más comunes son las Lecap, los bonos ajustables por CER y los plazos fijos UVA. La idea es que rindan más que la inflación y que la devaluación durante el plazo de la operación.
Un salto brusco del dólar. Si el tipo de cambio sube más rápido que la tasa, todo lo ganado en pesos se evapora al volver a dólares. Por eso es una estrategia de corto plazo y monitoreo constante.
No demasiado. Exige seguir el mercado de cerca y reaccionar rápido, algo difícil para quien recién empieza. Un perfil conservador suele estar mejor con instrumentos más estables y sin apalancamiento.
Fuentes consultadas:
- Banco Central de la República Argentina (BCRA)
- INDEC
- Comisión Nacional de Valores (CNV)