Investigación en León: identifican bloques de genes para probar cómo sanar el cerebro- El grupo de científicos utiliza tecnología biomédica para avanzar en el conocimiento del funcionamiento de la microglía, las células guardianas del cerebro12/02/2026 Un grupo de investigadores de la Universidad de León, en colaboración con la empresa leonesa Neural Therapies, la Universidad de la Islas Baleares y la empresa Laminar Pharma, han formado un consorcio financiado por el proyecto NEUROPAT226 financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, para buscar fármacos frente a la enfermedad de Parkinson. Como parte de este proyecto, los investigadores de León han analizado a fondo una línea celular de microglía creada recientemente. Mediante tecnologías avanzadas de ómica (análisis masivos de datos para entender procesos biológicos), han medido exactamente qué genes cambian su actividad en las células de microglía alteradas por la presencia de agentes inflamatorios. El objetivo es definir un modelo que permita identificar moléculas que puedan reconducir la microglía a sus funciones reparadoras. Las células de la microglía se encuentran en el cerebro y la médula espinal y actúa como un sistema inmunitario propio del sistema nervioso central. Su función principal es proteger al tejido nervioso frente a infecciones, lesiones y otros peligros, pero hoy se sabe que su papel va mucho más allá de la defensa. «En condiciones normales, la microglía vigila constantemente el cerebro, elimina restos celulares y ayuda a mantener las conexiones entre neuronas. Gracias a estas funciones, participa en procesos como la memoria, el aprendizaje o la percepción del dolor. Durante el desarrollo y a lo largo de la vida, también contribuye a moldear los circuitos cerebrales para que funcionen correctamente», explica Arsenio Fernández, actual director de Neural Therapies y catedrático jubilado de Biología Celular de la Universidad de León. «Cuando la microglía se activa de forma excesiva o prolongada, puede desencadenar una inflamación crónica que contribuye al avance de la mayoría de las enfermedades del sistema nervioso. Esto cobra especial importancia en trastornos neurodegenerativos como las enfermedades de Alzhéimer o de Parkinson, donde puede acelerar la pérdida neuronal. Tras un ictus, la respuesta inflamatoria de la microglía puede influir tanto en el daño inicial como en la capacidad de recuperación del cerebro». Para Fernández, conocer cómo funciona ese proceso se ha convertido en un foco central de la investigación en biomedicina porque «estas células actúan de formas muy distintas según quiénes somos (nuestra edad, sexo o enfermedad) y en qué zona del cerebro se encuentren». La ciencia no ha conseguido aún desentrañar todos los secretos de la microglía «y cuándo actúan como escudos protectores y cuándo se vuelven contra nosotros para desarrollar tratamientos que frenen la inflamación dañina sin anular sus funciones beneficiosas. El objetivo final es preservar la salud cerebral a lo largo de la vida».Modelos de microglíaEl uso de modelos de microglía en el laboratorio es fundamental. «Permiten estudiar su comportamiento de forma controlada y buscar moléculas que ayuden a prevenir o tratar enfermedades del sistema nervioso de manera más rápida y segura». Este estudio, publicado en la revista Molecular Neurobiology identifica bloques de genes que se alteran por agentes inflamatorios o antiinflamatorios. «Estos bloques definen patrones de comparación para probar el efecto de nuevas moléculas sobre la actividad génica. Dependiendo de qué bloques de genes modifique una molécula nueva, podemos saber su potencial terapéutico». El artículo es de acceso libre y está publicado en el enlace https://link.springer.com/article/10.1007/s12035-026-05711-4. El resultado refleja la colaboración entre la universidad y la industria para generar investigación aplicada en ciencias de la salud, uniendo el conocimiento académico con el desarrollo de soluciones reales para la sociedad.La primera autora del artículo, Amanda Herrero, realiza su tesis doctoral en Neural Therapies en la modalidad de Doctorado Industrial, dirigida por uno de los autores senior del artículo, Arsenio Fernández. Marta Reguero Purriños, otra autora senior del trabajo, y Michal Letek, profesores de la ULE colaboran con Neural Therapies desde hace varios años, una relación que ya ha dado fruto en diversas publicaciones científicas conjuntas. La autoría del artículo tiene un color muy local, ya que el resto de los autores son doctores salidos de la ULE en estancias postdoctorales en centros como el Imperial College London, como Berta Anuncibay, en el University College London. como Diego Pérez, o Alba Puente, en la Universidad de Florencia.Diario de León