En este análisis, desgloso el impacto de esta corrección en los CEDEARs de empresas mineras y por qué el "activo seguro" mostró su cara más agresiva. Veremos cómo el fortalecimiento del dólar a nivel global y las expectativas de tasas de interés más altas en EE. UU. desataron una liquidación masiva, dejando una lección importante para el inversor en acciones que busca cubrirse de la devaluación local con activos de renta variable vinculados a materias primas.
¿Por qué se desplomó el precio del oro tras la nominación de Kevin Warsh?
El mercado financiero odia la incertidumbre, pero ama las señales de firmeza contra la inflación. Cuando se conoció que Kevin Warsh es el candidato de Trump para presidir la FED, el oro sufrió su mayor caída diaria desde 1983, retrocediendo un 9,5%. La lógica detrás de este movimiento es clara: Warsh es visto como un "halcón" que priorizará el control de precios, lo que fortalece al dólar y quita atractivo a los metales que no pagan intereses.
Para el trader argentino, esto se tradujo en una caída inmediata de los CEDEARs vinculados al sector. Al subir el dólar en el mundo, los activos denominados en esa moneda suelen abaratarse. Si a esto le sumamos que el BCRA mantiene su propia pulseada con el tipo de cambio local, el inversor quedó atrapado en una pinza entre el precio internacional a la baja y el movimiento del contado con liquidación (CCL) en casa.
Posiblemente, lo que vimos fue el estallido de una pequeña burbuja de euforia. Como bien advirtió el Bank of America, el indicador de riesgo de burbuja estaba en niveles de sobrecalentamiento. La designación de Warsh solo fue el alfiler que pinchó el globo, recordándonos que incluso los "refugios" pueden tener grietas profundas cuando la política monetaria estadounidense cambia de rumbo de un plumazo.
¿Son los CEDEARs mineros realmente un activo seguro hoy?
Existe una creencia instalada de que comprar oro (o sus derivados financieros) es sinónimo de riesgo cero. Sin embargo, como cualquier materia prima, su cotización es sumamente volátil. Un CEDEAR de Barrick Gold (GOLD) o de una minera de plata como Pan American Silver (PAAS) no solo depende del metal, sino también de los costos operativos, la gestión de la empresa y, sobre todo, de la psicología del mercado global.
En mi opinión, el oro cumple una función de diversificación, pero llamarlo "activo seguro" en un escenario de 50% de suba anual es, cuanto menos, arriesgado. Cuando el mundo se muestra incierto, el metal sube como alternativa al dólar, pero ni bien el dólar recupera su brillo por una decisión de la Casa Blanca, el oro suele ser el primero en ser sacrificado por los grandes fondos de inversión.
Para un inversor en Argentina, estos activos sirven para cubrirse de la depreciación del peso, ya que el CEDEAR ajusta por el valor del dólar libre. Pero cuidado: si el metal cae 10% afuera, tu inversión en pesos puede sufrir aunque el dólar acá suba un poco. Lo que aporta a una cartera es una descorrelación con otros activos, pero definitivamente también le suma una dosis de adrenalina que no todos los perfiles están dispuestos a soportar.
¿Cómo afecta la política de Donald Trump a la inversión en metales?
La relación entre Donald Trump y el actual jefe de la FED, Jerome Powell, ha sido históricamente tensa. El movimiento de presentar a Warsh busca un relevo que sintonice mejor con la visión republicana de una economía fuerte y un dólar dominante. Esta desconfianza en la gestión anterior fue lo que alimentó la suba del oro durante 2025, pero la consolidación de un nuevo equipo económico parece haber calmado las aguas.
El mercado interpretó que, con Warsh, no habrá recortes de tasas agresivos en el corto plazo. Esto hace que los bonos del Tesoro de EE. UU. vuelvan a ser atractivos, compitiendo directamente contra los metales que, al ser "piedras", no rinden dividendos por sí solos. De hecho, la caída del 28% en la plata en un solo día es un recordatorio brutal de cómo la política de Washington puede destruir valor en horas para quienes entraron tarde a la fiesta.
Es probable que la desconfianza en la economía estadounidense no haya desaparecido del todo, pero la corrección actual sugiere que el mercado quiere ver hechos antes de seguir pagando precios récord. Para los exportadores y las mineras con presencia en la región, este cambio de escenario obliga a recalcular márgenes y estrategias de cobertura para lo que queda de este 2026.
¿Conviene comprar CEDEARs de oro ahora que bajaron?
Depende de tu horizonte. Si creés que la inflación en EE. UU. volverá a subir y que el dólar global se debilitará, esta caída puede ser una ventana de entrada. Pero recordá que la volatilidad sigue siendo muy alta tras el "efecto Warsh".