
La plata como el segundo metal más escogido entre los inversores después del oro tiene su lugar también entre los inversores argentinos.
Comparte algunas características con el oro, pero su precio más accesible lo hace ideal para ganar exposición en una de las materias primas más solicitadas para múltiples industrias.
¿Por qué la plata gana interés entre los argentinos?

Hay varias razones por las que la plata gana interés entre los inversores argentinos:
- Refugio frente a la inflación y devaluación: Al igual que el oro, la plata también es utilizada como activo refugio y protección contra la inflación que tanto nos aqueja.
- Menor precio y mayor accesibilidad para los inversores pequeños: La plata permite comprar cantidades pequeñas (monedas, lingotes chicos) y así dolarizarse indirectamente con menor capital inicial que si lo hiciéramos en oro.
- Potencial de revalorización: Los expertos señalan que la plata se encuentra subvaluada con respecto al oro, lo que la hace una interesante inversión a largo plazo.
- Cultura del resguardo en metales: El ahorro en bienes físicos como la plata u oro es una práctica común.
- Interés internacional en energías renovables y tecnología: Es un material utilizado en paneles solares, electrónica y baterías. Sin olvidar que se prevé un aumento de la demanda en el largo plazo de cara a la transición energética global.
- Diversificación frente al dólar: Diversificar en inversiones que no dependan de la política monetaria de EE.UU.
Formas de invertir en plata desde Argentina
- Plata física: Lingotes o monedas en casas de numismática o joyerías especializadas.
- ETFs de plata: Fondos que repliquen el precio de la plata como iShares Silver Trust (SLV).
- Futuros y opciones de plata: Contratos que permiten especular con el precio futuro del dólar en el CME Group u otras bolsas internacionales.
- Acciones de minerías de plata: Como Pan American Silver y First Majestic Silver, las cuales están disponibles en el mercado de CEDEARs.
Estrategias más comunes para invertir en plata
Contamos con varias estrategias para invertir en plata:
- Buy & Hold
La estrategia de Buy & Hold consiste en adquirir plata física (lingotes, monedas) o su equivalente en vehículos financieros como ETFs respaldados en metal y mantenerlos en el tiempo. La lógica detrás es que la plata, al igual que el oro, funciona como un activo refugio frente a crisis económicas, inflación o depreciación monetaria. Para un inversor de perfil conservador, mantener plata puede servir como seguro patrimonial, aportando estabilidad en momentos de alta volatilidad bursátil.
El trading de plata busca aprovechar movimientos de precios en horizontes temporales cortos. Se opera a través de futuros, opciones, ETFs apalancados o acciones de mineras de plata. Esta estrategia exige alta tolerancia al riesgo, ya que los precios de la plata son volátiles y reaccionan a factores como la política monetaria de la Fed, la demanda industrial o los flujos hacia activos refugio. Bien ejecutada, puede generar retornos rápidos; mal gestionada, puede erosionar el capital con igual rapidez.
- Dólar plus
Muchos ahorristas en LATAM ven al dólar como refugio. La estrategia de Dólar Plus plantea que, en lugar de acumular solo dólares, se diversifique comprando plata con parte de ese capital. De esta forma, el inversor se protege frente a la depreciación del peso, pero además suma un activo que históricamente se ha revalorizado en escenarios de crisis. Combinado con oro y moneda estadounidense, el portafolio gana en resiliencia.
- Inversión en minerías de plata
Una manera indirecta de exponerse a la plata es comprando acciones de mineras especializadas en su extracción. En países como Argentina, esto se hace mediante CEDEARs, lo que permite invertir en pesos en compañías extranjeras que cotizan en Nueva York o Toronto. La ventaja es que se puede capturar no solo la suba del metal, sino también el efecto palanca en los resultados de la minera. La desventaja: los costos de producción, la deuda y la geopolítica también afectan la acción.
- Estrategia de ratio Oro/Plata
El ratio Oro/Plata mide cuántas onzas de plata se necesitan para comprar una de oro. Históricamente, este ratio ha oscilado entre 40 y 80. Cuando el oro está muy caro en relación con la plata (ratio alto), algunos traders consideran atractivo comprar plata esperando que el ratio se normalice. Y viceversa: cuando la plata se aprecia demasiado, puede ser momento de rotar hacia oro. Es una estrategia más técnica que fundamental, pero útil para perfiles atentos al mercado de commodities.
- Inversión temática en energías renovables / industria
La demanda industrial de plata crece año a año. Es un insumo esencial en paneles solares, baterías, semiconductores y dispositivos electrónicos. Por eso, algunos inversores aplican una estrategia temática: acumular plata o acciones de empresas mineras ante la expectativa de que la transición energética y la digitalización eleven su consumo. En este enfoque, la plata no solo se ve como refugio, sino como un metal estratégico para el futuro.
Ejemplo práctico de una cartera con plata incluida
Un ejemplo de una cartera que incluye plata podría ser el siguiente:
- Activos de resguardo (60%): Dólar billete-dólar MEP-CCL 30%, oro físico o ETF 20% y plata física o ETF 10%
- Activos financieros (30%): Bonos hard dólar 15%, acciones/CEDEARs como Pan American Silver 10% y fondos comunes de inversión con exposición a la plata 5%
- Activos defensivos (10%): Plazo fijo UVA 5% y dólar linked 5%
¿Qué lugar debería ocupar la plata dentro de una cartera diversificada?
En definitiva, la plata ofrece a los inversores argentinos una alternativa versátil: combina el rol de activo refugio frente a la inflación y la devaluación, con un fuerte potencial de crecimiento ligado a la industria y las energías renovables. Desde el pequeño ahorrista que busca resguardo en monedas o lingotes, hasta el trader que opera futuros y ratios con el oro, la gama de estrategias es amplia y se adapta a distintos perfiles de riesgo.
Claro que no todo es brillo: la volatilidad, los costos de custodia y la dependencia del dólar obligan a planificar bien antes de sumar este metal a la cartera. Lo recomendable es integrarlo como un complemento dentro de una estrategia diversificada, evitando concentrar demasiado peso en un solo activo.