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Daytrader

Mitos y cultura social en el trading

Tenía solo nueve años cuando escuché de los labios de un vecino que un gran perro negro había mordido a su pequeño nieto. El perro era de raza ovejero belga y las frases que acompañaron al relato fueron del tipo “esos perros son locos y tarde o temprano desconocen al amo” “alguien me había dicho que esa raza no era de confiar” “por algo deber ser tan buenos guardianes del hogar” etc.

Luego de eso, no pude ni siquiera mirar a un perro de esa raza. Con el tiempo el miedo se derivó  en pánico y cualquier perro de tamaño considerable se transformó para mí en una bestia temida.
 
Muchos años después, me encontré en situaciones de trading que se mostraban como grandes perros saliendo de la pantalla, el miedo me inmovilizaba y veía como dejaba pasar situaciones donde debía haber invertido.
 
Esa necesidad me llevó a buscar respuestas. Comprendí el funcionamiento del circuito emocional, y pude transportar mi imaginación junto a mi madre, de niño, escuchando el relato del perro y las sensaciones que acompañaron al recuerdo. Busqué un procedimiento que me ayude a solucionar este inconveniente. Comencé por enfrentar la situación poniéndome enfrente de cada perro, luego preguntaba por el nombre de la mascota, eso me llevaba a conocer un poco más del animal. Preguntaba por su carácter y si alguna vez había atacado a alguien. Fui utilizando la estadística a mi favor, perros que no muerden, de nombres conocidos, que solo pretenden olerme los zapatos,  fueron ocupando mi memoria desplazando en importancia a aquel relato del perro “asesino” que no sabía en qué circunstancias específicas había mordido a aquel niño.
 
En nuestra mente existen conceptos y  pensamientos arraigados que fuimos adquiriendo desde pequeños. La mayoría son “verdades” que en ningún momento intentamos cuestionar, se imprimieron como axiomas generando lo que conocemos como prejuicios. Esas mentes cargadas de prejuicios se han encargado de atraerse y agruparse para formar la cultura de grupos, ejerciendo sobre los integrantes los más ridículos cuestionamientos que atentan sobre sus propias  libertades individuales. El desconocimiento y la libertad de opinar sin diplomas, alimentan la cultura e impiden rectificaciones o enmiendas. Los traders no somos ajenos a esto. Muchos, desde niños hemos escuchado y adquirido conceptos erróneos sobre la inversión bursátil. Dichos incuestionables que, más tarde al enfrentarse a su actividad, jugarán una mala pasada de considerables consecuencias. En lo que sigue trataré de poner en evidencia esas supuestas verdades que rodean al mundo bursátil para que al contextualizarla caigan como una manzana madura perdiendo su efecto.
 
 

La Bolsa de Valores es un casino

Esto puede ser verdad si usted pretende acertar un pleno en la Bolsa. Sin preparación técnica y psicológica la inversión en la Bolsa puede ser una ruleta, pero eso depende de usted no de la institución donde pretenda obtener ganancias. Como inversor en la Bolsa de Valores debe respetar pautas legales básicas y lógicas que la institución le impone, pero nadie lo obliga a nada. Es justamente la falta de normas de decisión y la posibilidad de especular con creatividad lo que hacen que el ser humano sea terriblemente dentro de este ámbito. Consecuentemente, es usted quien decide si la Bolsa de Valores es una ruleta o no. Es usted quien debe decidir cuáles son los límites que encuadran con su estilo de inversión. Usted genera las reglas y usted debe cumplirlas.
 
Con el conocimiento adecuado usted será un inversor que, al detectar una oportunidad avalada por una estrategia o un sistema de inversión, con una determinada probabilidad de éxito, con un control de pérdida predefinido y un manejo del riesgo determinado decidirá invertir o no. Si se sumerge en este teórico océano de posibilidades de riqueza sin preparación previa cada decisión será un trastorno. Y si decide avalar sus decisiones con pálpitos o corazonadas usted estará haciendo una apuesta; nunca ese tipo de decisiones serán inversiones racionales.
 
Si usted cree que la Bolsa de Valores es una ruleta gigante, mi consejo es que deje de invertir ahora mismo porque esta conduciéndose hacia la ruina.
 

El dinero debe hacerse con “trabajo genuino”

Para aquellos que repiten este tipo de conceptos solo existe trabajo cuando la cultura social, que ya nombramos, lo aprueba. Solo es trabajo cuando existe acción; cuando es a cambio de un servicio tradicional como el del carpintero o el de abogado. No es considerado trabajo aquel que genera el movimiento de dinero en inversión. Casualmente ese mismo dinero que proviene de los ahorros que generan las actividades tradicionales.  
Es muy gracioso y paradójico, además, que esas personas que demonizan el dinero conseguido con inversiones bursátiles sean las mismas que alaban y envidian a los inversores que generaron esas ganancias. Es indispensable que el trader esté libre de este prejuicio tan absurdo.
A muchos nos han inculcado que el interés desmedido por el dinero es malo. Ahora piense usted si esto no es más que una pequeña trampa del sistema, para mantener gente dispuesta a trabajar de forma "tradicional", mientras los trabajadores realizan su tarea para los accionistas, éstos últimos hacen y deshacen empresas, compran y venden acciones y disfrutan del tiempo libre.
Trabajar como médico, guionista, barrendero, o lo que sea, no es la única manera de conseguir sustento.
Si necesita resolver este dilema sobre el dinero y el trabajo grábese lo siguiente: el dinero obtenido con inversiones legales es tan genuino como el que gana su médico o su escribano. No es delito ni inmoral especular en la Bolsa de valores.
Acaso comprar moneda extranjera con la expectativa de suba no es una especulación; o abrir un plazo fijo en un banco es acaso un trabajo "ortodoxo".
Los mandatarios de su país son quienes pretenden desacreditar la compra de moneda extranjera por una especulativa suba. Los banqueros son los que le recomiendan que pongan su dinero en plazo fijo, alegando seguridad detrás de la supuesta inversión. Señor lector si tiene este prejuicio ocúpese de disolverlo, pues de otra manera le será muy difícil avanzar. Puede llegar el momento que se encuentre con las ganancias y el éxito confrontando con sus prejuicios. Puede que esos prejuicios se impongan y lo lleven a la fácil y confortable posición de pérdida tras pérdida para conformar la supuesta verdad, que en la bolsa de valores es imposible ganar.
 

Ser trader profesional no es un trabajo

Esto tiene cierta conexión con el párrafo anterior pero, sin embargo atenta contra la tarea específica del trader no contra los beneficios de la actividad, es por eso que lo separo.
La gran mayoría de los sistemas o estrategias de inversión, ocupan un setenta por ciento del tiempo en la observación y el restante treinta por ciento en la acción.
¿Esto significa que el setenta por ciento del tiempo, el trader no hace nada? Por supuesto que no, la mayoría del tiempo observamos. Observar indicadores, formas geométricas o lo que sea en lo cual se basa su forma de invertir es parte del trabajo. Parte fundamental del trabajo. Esto me costó mucho dinero al inicio. Pues, lo que sucede es que si uno no entiende que observar es parte del método, que "no hacer nada" es parte del sistema de especulación caerá en lo que se conoce como sobre operación o su vocablo en idioma inglés conocido como overtrading. Operará más de lo debido por saciar la sensación de “hacer algo”. Si no está contemplado operar es porque no es necesario y, si no es necesario, es porque así lo indica la metodología. Y si la metodología indica no operar es porque el análisis realizado durante el diseño del sistema de especulación arrojó una alta probabilidad de pérdida. Parte del trabajo, mi querido lector, es no hacer nada, sólo observar.
Encontré el camino de este laberinto en la lectura de un libro muy recomendable llamado "conferencia sobre la eficacia", de Francois Jullien. En resumen, lo que expone este Filósofo francés es que la sociedad occidental ha transmitido su historia apuntalándose sobre los hechos más heroicos, más enérgicos. Es por eso que valoramos la acción, cuanto más enérgica mejor. Así idolatramos personajes de perfil alto que demuestran un accionar permanente, que consiguen logros impensados.
No encontramos demasiado valor detrás de los empresarios anónimos que día a día generaron  cambios, preparando el terreno para que en el momento debido impulsaran el crecimiento sostenido. Preferimos los de perfil alto que son tratados como héroes.
¿Cuál es la sensación que pretende transmitir un empleado de alguna de las famosas cadenas de comidas rápidas? El movimiento nos da la sensación de trabajo, de que se están ocupando de nuestra hamburguesa, y por eso nos la entregarán más rápidamente. Los traslados de estos empleados pueden hacerse caminando pero, sin embargo, ellos corren. Percibimos valor detrás de esas corridas. Consideramos socialmente trabajo aquel que nos ponga en movimiento, nunca consideraremos observar como parte de un trabajo. Como tampoco consideramos movimiento a la acción de poner una orden en el mercado. Por eso, es que puede que nos encontremos inútiles frente a la pantalla. Hay que erradicar esta idea para que la observación sea valorada como la parte tan importante que es.
  1. #1

    David2012

    Muy bueno.
    Cuanto dinero he perdido por culpa del overtrading?
    Abrir una operacion casi aleatoria por la intensisima necesidad de sentir que estoy haciendo algo.

    Ya lo voy superando, paro aun me cuestan los dias en los que mis reglas me dictan CERO operaciones.

    Es horrible esa sensacion de perder el tiempo, de "no estar trabajando"....

    Pero en realidad siempre estoy observando, vigilando, pensando, aprendiendo... y eso es parte del trabajo.

    Gracias por el post.

  2. #2

    Niato

    en respuesta a David2012
    Ver mensaje de David2012

    Me alegro Davis2012 que hayas encontrado un hombro donde descansar un rato. Cualquier camino es duro si uno no sabe por donde hay que recorrer el camino. Cuando comencé me sentía como un niño huerfano con esa horrible sensación de no saber que se venía y a qué estaban llamando mis acciones. Te mando un saludo.

  3. #3

    Nhormiga

    Buen articulo, creo que es mas facil tenerlo como hobby que como trabajo.

  4. #4

    Prometeo13

    En línea con lo que apuntas preguntarnos porque los elefantes sujetos al suelo por una simple estaca....no escapan. Parece que cuando nacen lo hacen así durante meses y los van soltando aleatoriamente y cada vez que los sueltan los someten a elevadas dosis de stress sonoro , haciendo sonar todo tipo de bocinas, tambores y etc ; cesando el ruido cuando los vuelven a atar. De esta manera logran que asocie (atado -estaca-tranquilidad) por ello no las arrancan,cosa que harían con suma facilidad y escapan.
    Somos como los elefantes cuando tradeamos pensando en evitar el dolor-pérdida ?

  5. #5

    Marcopicos

    en respuesta a David2012
    Ver mensaje de David2012

    Claro, es que operar no significa poner un Trade. Operar es un 80-90% esperar. Yo opero de 8 a 14h, y como mucho hago 2 operaciones, si las hago. No operar significa no perder dinero, regla número 1 del trading. Observar el precio sin hacer nada, para mí, es un placer.

Autor del blog

  • Niato

    Lo que nadie le contó del day trading

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