En las últimas horas el Tesoro volvió a cumplir con el calendario de vencimientos y muchos tenedores de bonos argentinos ya tienen acreditados en sus cuentas los cupones de la deuda. En un contexto de alta inflación, dólar volátil y tasas reales todavía en discusión, la gran pregunta entre los ahorristas locales es qué hacer con ese cobro: ¿gastar, ahorrar en pesos, dolarizarse o volver a invertir en deuda pública?
A continuación, tres estrategias posibles, pensadas por y para argentinos, para decidir el destino de esos pesos (o dólares) que llegan a la cuenta tras el pago de intereses del Tesoro.
1. Reinvertir en bonos: consolidar la estrategia de carry
Para quienes creen que el Gobierno mantendrá la senda de cumplimiento y que habrá algún grado de normalización financiera, recomprar bonos puede ser una alternativa lógica.
- Si los cupones se cobraron en pesos, una opción es reaplicar en bonos CER o duales, que ajustan por inflación y ayudan a no perder poder adquisitivo.
- Si el cobro fue en dólares, muchos inversores optan por sumar posiciones en bonos soberanos ley NY o local, buscando capturar la caída de riesgo país en caso de mejora macro o acuerdo con organismos internacionales.
- La ventaja de esta estrategia es que mantiene el “círculo virtuoso” del carry: los cupones se transforman en más capital invertido, potenciando los intereses futuros.
Apunta a perfiles con tolerancia al riesgo argentino y horizonte de mediano plazo, que prefieren apostar a una eventual compresión de tasas.
2. Dolarizar y diversificar: del bono argentino a activos externos
Otra lectura posible es que el cobro de cupones es una buena oportunidad para bajar exposición a riesgo soberano local y diversificar hacia activos más sólidos.
- Con cupones en pesos, muchos ahorristas usan el circuito formal para comprar dólar MEP y luego:
- Con cupones en dólares, la transición es aún más directa: se puede migrar de bonos argentinos a bonos corporativos externos, ETFs de renta fija global o fondos dolarizados ofrecidos por las ALyC locales.
Esta estrategia es ideal para perfiles que priorizan protección patrimonial y estabilidad en moneda dura, aceptando resignar algo de rendimiento potencial en caso de rally de la deuda argentina.
3. Liquidez táctica: armar colchón, cancelar deudas y esperar mejores precios
En la Argentina, tener liquidez nunca está de más. Otra recomendación válida es no apurarse a reinvertir todo el cupón y usar parte de ese flujo para ordenar las finanzas personales.
- Quienes arrastran deudas de consumo o tarjeta con tasas altas pueden destinar una porción del cobro a cancelarlas; el “rendimiento” de dejar de pagar intereses suele ser mayor que cualquier tasa de un bono.
- Una parte se puede mantener en instrumentos de liquidez diaria (fondos money market, cuentas remuneradas, plazos fijos muy cortos) mientras se espera una mejor ventana de entrada a bonos, acciones o dólares.
- En un contexto cambiante, conservar caja también permite aprovechar oportunidades tácticas: un salto del riesgo país, un movimiento brusco del dólar financiero o una corrección en CEDEARs.
Es una estrategia prudente para quienes priorizan flexibilidad y no quieren quedar atrapados en activos ilíquidos ante un giro del escenario político o económico.