Operando con Bitcoins y otras criptomonedas

1.21K respuestas
Operando con Bitcoins y otras criptomonedas
43
suscriptores
Operando con Bitcoins y otras criptomonedas
Página
159 / 169
#1265

Re: Operando con Bitcoins y otras criptomonedas

La criptomoneda, también llamada moneda virtual o criptodivisa, es dinero digital. Eso significa que no hay monedas ni billetes físicos — todo es en línea. Usted puede transferirle una criptomoneda a alguien en internet sin un intermediario, como un banco. Las criptomonedas más conocidas son Bitcoin y Ether, pero se continúan creando nuevas cripto-monedas.
La gente podría usar criptomonedas para hacer pagos rápidos y para evitar los cargos de transacción. Algunas personas podrían adquirir criptomonedas como una inversión, con la esperanza de que aumente su valor. Las cripto-monedas se pueden comprar con una tarjeta de crédito o, en algunos casos, a través de un proceso llamado “minería”. Las criptomonedas se almacenan en un monedero o cartera digital, ya sea en línea, en su computadora o en otro soporte físico.
otras de las ventajas que pude buscar en la red, son las siguientes:
Son monedas globales
Estas monedas virtuales no están reguladas por ningún tipo de organización gubernamental, como puede ser el Estado, bancos, instituciones financieras o empresas. Esto da la posibilidad de poder utilizarlas en cualquier parte del mundo.
Por ejemplo, Bitcoin afirma que “de la misma manera que nadie controla la tecnología detrás del correo electrónico, Bitcoin tampoco tiene propietarios”. Así, este tipo de criptomoneda está controlada por todos sus usuarios. Por lo tanto, aunque los programadores mejoran su software, no pueden hacer un cambio sin el consentimiento de todos los clientes.
Son seguras
Según, los expertos, es imposible la falsificación o duplicación de las criptomonedas gracias a una sofisticada combinación de técnicas criptográficas probadas. En este sentido, cada persona cuenta con unas claves criptográficas que son necesarias para realizar cualquier tipo de operación digital.
Algunas criptomonedas son deflacionarias
Criptomonedas como Bitcoin o Litecoin han limitado la emisión de sus monedas virtuales. En el caso de Bitcoin, a 21 millones y Litecoin a 84 millones. Esto las convierte en criptomonedas deflacionarias, ya que la emisión de estas divisas digitales se reduce con el tiempo.
Poseen transacciones irreversibles
Otras de sus ventajas son las transacciones irreversibles. Es decir, si se utilizan las criptomonedas, ningún tercero puede cancelar o modificar una transacción ya realizada. Esto es así porque no están reguladas por un órgano central que pueda acceder a las mismas.
Se caracterizan por su inmediatez
Una de las ventajas para los e-commerce, por ejemplo, es su inmediatez. Si tenemos clientes internacionales, esta modalidad de pago podría agilizar mucho el proceso de cambio, sobre todo entre bancos de países que no dispongan de tratados entre sí, y tengan que pasar por un banco central, haciendo que los procesos de pago se retrasen varios días.
Son transparentes
Todas las transacciones realizadas a través de Blockchain son públicas. El archivo de la cadena de bloques se guarda en múltiples ordenadores de una red, y no en un solo lugar. Así, este tipo de almacenamiento le permite que sea legible para todos los usuarios, haciéndolo transparente y difícil de alterar.

#1266

Re: Operando con Bitcoins y otras criptomonedas

 
 
#1267

Re: Operando con Bitcoins y otras criptomonedas

 Aramco ha señalado lo siguiente: "Con referencia a los informes recientes que afirman que la compañía se embarcará en actividades mineras de bitcoin, Aramco confirma que estas afirmaciones son completamente falsas e inexactas" 
#1268

Re: Operando con Bitcoins y otras criptomonedas

 
 
#1269

Re: Operando con Bitcoins y otras criptomonedas

 El Senado de EEUU aprobará en los próximos días un ambicioso paquete legislativo que dará luz verde a uno de los grandes puntales de la administración del presidente estadounidense, Joe Biden. Se trata del proyecto de ley de infraestructuras para el que se movilizará alrededor de 1 billón de dólares y con el que el presidente demócrata tiene la intención de renovar y construir puentes, carreteras, tuberías y redes de Internet.
Cerca de 30.000 millones de dólares se obtendrán a base de onerosos impuestos a las criptodivisas.
(quizás por eso no ha podido romper la resistencia 40 mil a pesar de que parecía tenerlo todo a favor)
#1270

Re: Operando con Bitcoins y otras criptomonedas

 
 
#1271

Re: Operando con Bitcoins y otras criptomonedas

 El ether avanza más de un 8% este jueves, a medida que se despliega la actualización 'London' en la red Ethereum, que aporta novedades a la segunda 'cripto' por capitalización de mercado, como una reducción de las tarifas que abaratan esta divisa digital. El precio sube por encima de 2.600 dólares e insufla optimismo en todo el mercado, que se tiñe de verde. La capitalización total supera los 1,6 billones. 
#1272

Advierten de una posible crisis de liquidez por el crecimiento de las "stablecoins"

 La liquidez es a la economía moderna lo que el lubricante al motor de un automóvil. Si se le pone suficiente, todo funciona bien; si se le pone muy poco, el resultado es un desastre candente y humeante. Pero, mientras que el aceite lubricante se puede medir fácilmente, la liquidez financiera aparece hoy y desaparece mañana. Siempre hay una crisis financiera a la vuelta de la esquina, y la próxima puede ser consecuencia del rápido crecimiento de las criptomonedas –y especialmente de las llamadas "stablecoins" o "criptomonedas estables"–. 
 
Puesto que hoy día el mundo está inundado de liquidez, este es el momento más adecuado para que los reguladores y los encargados de formular políticas monetarias empiecen a prepararse para la próxima crisis. Deberían enfocarse más en la última moda en la creación de liquidez privada: las criptomonedas y, en especial, las “stablecoins” o criptomonedas estables.

Las criptomonedas estables son dinero digital emitido por instituciones financieras privadas, que se supone está respaldado por activos muy seguros, como efectivo o bonos gubernamentales. Dado que estas criptomonedas son altamente líquidas y fáciles de transar, la gente prefiere efectuar compras con ellas en lugar de hacerlo con una engorrosa cartera de bonos. Y el respaldo supuestamente seguro de las “stablecoins” implica que el equivalente a un dólar en cualquiera de ellas debería transarse por exactamente US$1.
Sin embargo, al igual que muchos otros activos líquidos, las criptomonedas estables son vulnerables a las corridas. Si su precio en términos monetarios ha de permanecer fijo, entonces los emisores de “stablecoins” deben estar preparados para retirar toda la oferta de un momento a otro y entregar, a cambio, moneda constante y sonante. Pero, ¿podrán hacerlo? Dudas como estas son, precisamente, lo que da origen a las corridas. 
 
Gary B. Gorton, de la Escuela de Administración de la Universidad de Yale, y Jeffrey Y. Zhang de la Reserva Federal de Estados Unidos, sostienen que los respaldos de las “stablecoins” son menos seguros de lo que se supone. Citan lo expresado por Letitia James, Fiscal General del Estado de Nueva York, en su juicio contra el emisor más importante de las criptomonedas estables, Tether, y su propietario: “lo afirmado por Tether, en el sentido de que su moneda virtual cuenta en todo momento con el pleno respaldo del dólar estadounidense, es una mentira”. El respaldo de su criptomoneda incluye bonos gubernamentales y efectivo, pero además opacos “saldos por cobrar de préstamos hechos por Tether a terceros”.

Esta es una versión nueva de un problema antiguo. Los regímenes de convertibilidad, como el que regía en Argentina en la década de 1990, también han resultado vulnerables frente a las crisis de confianza y a las corridas. El peso argentino se suponía que era seguro porque estaba plenamente respaldado por reservas en dólares estadounidenses. Pero, como suele suceder, el demonio estaba en los detalles y, cuando estos fueron puestos a prueba, salió a la luz el comportamiento endemoniado del Banco Central argentino. La demanda de pesos en el mercado desapareció de la noche a la mañana, y el sistema de convertibilidad –y, con este, el gobierno– se derrumbó en 2002.

La historia muestra que la única manera de lograr que un activo supuestamente seguro sea verdaderamente seguro es proporcionando a sus emisores acceso a un prestamista de última instancia que provea toda la liquidez necesaria, sin formular preguntas ni permitir demora alguna. Las corridas bancarias fueron habituales en Estados Unidos hasta que se instauró el seguro de depósito respaldado plenamente por la fe y el crédito del gobierno de ese país. Argentina carecía de acceso a un prestamista de última instancia en dólares, por lo cual su régimen de convertibilidad estaba destinado a derrumbarse tarde o temprano.
Gorton y Zhang documentan cómo la Reserva Federal y el Tesoro de Estados Unidos pasaron a ser, de hecho, los prestamistas de última instancia de la industria de fondos mutuos luego de rescatarla en 2008 y nuevamente en 2020.  

En otro estudio reciente, Guillermo Calvo, de la Universidad de Columbia, y yo sostenemos que lo que otorga su liquidez a los bonos del Tesoro es precisamente el respaldo de la Reserva Federal, la cual, en respuesta a las tensiones en el mercado, adquirió un millón de millones de dichos bonos durante las tres semanas que se iniciaron el 16 de marzo de 2020, y posteriormente continuó adquiriendo grandes cantidades. Algo semejante puede afirmarse con respecto a los bonos de la eurozona, los cuales, según afirmó en 2012 Mario Draghi, el entonces presidente del Banco Central Europeo, este organismo protegería a “todo costo”.

Las corridas causan un colapso en los precios de los activos y, por lo tanto, debilitan los balances de las instituciones financieras, además de destruir la liquidez que hace que la economía funcione. Por lo tanto, los bancos centrales actúan correctamente al servir de prestamistas de última instancia a los bancos, gobiernos e, incluso, a clases de activos de demasiada envergadura como para que fallen –por ejemplo, los fondos mutuos–. Pero, precisamente porque la protección que brinda el prestamista de última instancia es tan poderosa, se la debe utilizar de manera esporádica, y entonces solo con respecto a instituciones cuidadosamente reguladas, capaces de garantizar una plena transparencia.

No existe un argumento sólido que justifique extender la protección del prestamista de última instancia a las criptomonedas, entre ellas las “stablecoins”. Por eso, antes de que dichos activos adquieran tal volumen que no se pueda permitir que colapsen y, por lo tanto, queden protegidos de hecho, si no de derecho, los gobiernos deberían regular las “stablecoins” de modo mucho más estricto de lo que lo hacen hoy día.

En realidad, no resultaría gran daño si se regulara a estas monedas digitales a tal punto que dejaran de existir. Si las empresas y hogares necesitan la conveniencia de una moneda digital de uso fácil, no hay nada que impida su emisión por parte de los bancos centrales.

Dado que estos organismos están destinados a terminar respaldando a los proveedores de liquidez a gran escala, es preferible para la sociedad que las propias autoridades monetarias provean dicha liquidez. No podría existir duda alguna acerca de la calidad del respaldo a una moneda digital emitida por un banco central. Dicha moneda no necesitaría ser respaldada por dinero, porque en sí sería dinero.

Los reguladores prudentes no deberían comprometerse a evitar toda futura crisis de liquidez. Pero sí pueden evitar la muy predecible crisis de liquidez causada por una corrida contra las “stablecoins”, una vez que se vuelvan suficientemente cuantiosas. Aún no hemos llegado a ese punto. El momento de actuar es hoy. 

Andrés Velasco, ex-ministro de finanzas de Chile y  Dean of the School of Public Policy at the London School of Economics and Political Science