Aunque también podríamos hablar de la manera de operar en trading en base a nuestro perfil de riesgo a la hora de decidir si entrar en favor o en contra de tendencia, temática que trataremos en otra ocasión, en este caso me quiero basar en la temporalidad. Porque cuando decidimos hacer trading, independientemente de abrir operaciones, tenemos que tener muy claro de cuánto tiempo dispondremos a la hora de revisar nuestros gráficos o con qué objetivo estamos abriendo entradas. 

Quizás nuestro objetivo esté simplemente en obtener una cierta rentabilidad mensual, en cuyo caso deberemos plantearnos la idea de hacer trading más desde el punto de vista de un inversor que de un trader habitual. Sin embargo, si queremos centrarnos de manera más completa y abrir y cerrar entradas cada día tratando de obtener una rentabilidad mayor, deberemos centrarnos más en un tipo de operativa basada en scalping o intradía. 

Un tipo de operativa scalping se centra en analizar temporalidades muy pequeñas y entrar y salir del mercado en cuestión de minutos o, incluso, segundos. Es un tipo de operativa realmente estresante y no por ello más rentable que las demás. En el mercado hay mucho ruido, especialmente en gráficos de temporalidad inferior, y tendremos que ser conscientes de que el riesgo a la hora de operar de esta manera se incrementa considerablemente y que nuestro margen de error en las entradas será mucho mayor, motivo por el que tendremos que ser especialmente conservadores con nuestro riesgo. 

El trading intradía se refiere a un tipo de operativa que, aunque también maneja el corto plazo, es más comedido y suele asegurar, en términos generales, una mayor rentabilidad que el primero. El nivel de estrés es indudablemente menor y se centra en abrir y cerrar operaciones dentro del mismo día o como mucho al día siguiente. Trata de evitar el ruido producido en las temporalidades inferiores al centrarse en entradas que puedan presentar una mayor consistencia. Suelo indicar a mis alumnos este tipo de temporalidad como una de las más adecuadas si queremos centrarnos más en el mundo del trading y no queremos padecer el fuerte estrés del tipo de operativa scalping. 

Si solo buscamos operar de manera puntual y no estar muy pendientes del gráfico, nuestro tipo de operativa es, sin lugar a dudas, de swing.  Los gráficos a manejar suelen estar más centrados en este caso en mensual, semanal y diario. La rentabilidad a obtener es inferior, pero está indicado para un perfil inversor que solo busca obtener una cierta rentabilidad de sus ahorros. Suelen centrarse en abrir operaciones al comienzo del mes y cerrarlas una vez termina este o a abrir entradas al comienzo de semana y cerrarlas en su finalización. Por este motivo también es muy habitual que observemos un aumento tan fuerte de la liquidez en los gráficos los lunes y que esa liquidez baje de manera notable una vez se acerca la finalización de la semana en los mercados financieros. 

Y, aunque no es como tal un tipo de operativa, quiero destacar también la necesidad de no operar si el mercado no nos da oportunidades claras. Está sobre todo más centrado en aquellos que operan en temporalidades inferiores. En muchas ocasiones las fases de fuerte acumulación hacen imposible realizar entradas lo suficientemente seguras, y esto nos mantiene alejados de determinados activos durante varios días incluso. El tomar la decisión de no operar también es hacer trading, y consiste en tener la paciencia suficiente y no dejarnos llevar por los impulsos, esperando el momento adecuado que nos permita posicionarnos de manera más segura cuando llegue la ocasión una vez se confirme un determinado escenario. 

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