blog Bitácora de crisis
La crisis económica en tiempo real

Qué pasa con los liberales en Europa

Si eres de los que creen que ya es hora de que nuestros jerifaltes le devuelvan el poder y/o la iniciativa al pueblo. Si crees que tú estás más preparado para cambiar el mundo que muchos de los que nos dirigen. Si estás en contra de la manipulación -venga de donde venga-. Si te mosquea que el dinero pueda circular a sus anchas por todo el planeta, pero no lo puedan hacer las personas, los bienes y las ideas. Si estás por las listas abiertas. Si no estás por la subida de impuestos. Si se te enciende la cara al escuchar la palabra libertad. Si te ocurre algo de lo anterior, es muy posible que lleves algo de liberalismo en tu ADN.

 

Tranquilos, que no estoy pidiendo el voto para nadie, simplemente estoy reflexionando en voz alta.

 

Además, no hay ningún partido en toda España que defienda los postulados anteriores con la coherencia debida y menos cuando tocan gobierno. Para ser liberal no basta con decirlo. Y es que, cuando toca defender lo de la libre circulación de bienes, personas e ideas toda la clase política se pone a mirar para otro lado. Intuyo que algo de todo esto hay en la rabieta que empezó el 15M, aunque por ahora yo no firmaría nada de su manifiesto, quizá porque no lo veo muy práctico y, además, defiendo el libre mercado -venga, llamadlo neoliberalismo, si os parece- pero bien entendido que el libre mercado no es otra cosa que nosotros mismos decidiendo qué comprar, qué consumir, qué ofrecer, cuánto pagar y a quién. Y nosotros mismos, aquí viene la parte más difícil, asumiendo nuestras propias responsabilidades y no echando balones fuera. Igual me notáis un pelín en modo Rajoy. Repito, no hay nadie en el Parlamento que responda de las ideas que os estoy planteando. Todavía, claro.

 

Muchos ya están pensando en el futuro de la Rabieta -llamadla como queráis- y no oculto mi esperanza en que salga algo de ahí. Por lo menos, me gustaría que las urnas transmitan un mensaje muy claro y nada moldeable a los dos grandes partidos: queremos un cambio radical de caras, de actitudes y de políticas. Pero también me gustaría decir algo a los chicos de Sol y demás plazas: no tengáis demasiada prisa por canalizar vuestra indignación en un nuevo partido político. Existen ámbitos de acción fuera de las Cámaras y de las organizaciones sociales aledañas. Fuera del Sistema existe el asociacionismo, el cooperativismo, algunas ONGs, los bancos de tiempo, el crowdfunding... La estructura es lo de menos, ya habéis demostrado que os podéis hacer oír.

 

En un post de Economía Freak comentaba hace poco que en España nos hace falta algún partido que defienda el programa liberal con cierto nivel de coherencia. Hay algunos conatos muy interesantes de liberalismo en partidos como el P-Lib. Tal vez estas nuevas formaciones necesiten mejorar un pelín su estética de clubes de ricos o de logia masónica. Con todos los respetos a los ricos y a los masones. Y, sobre todo, deberían aprender de otros partidos liberales de Europa para no caer en los mismos errores.

 

Uno de los mitos que se me han caído hace pocas semanas ha sido Nick Clegg, el tercero en discordia en Reino Unido, primero arropado por los medios y después tocado y hundido por los mismos tras entrar en el Gobierno de Cameron y comerse él solito las protestas por los recortes. Nick Clegg es un referente de liberal de izquierda, con un programa muy interesante que defiende la iniciativa privada pero sin perder la sensibilidad por el medio ambiente y defendiendo el transporte público de calidad -qué manía tienen algunos liberales de vincular libertad y vehículo propio-. Lo que ha echado a perder al Partido Liberal Demócrata ha sido, a mi juicio, la prisa por entrar en el Gobierno y por pedir AHORA-YA MISMO la reforma de la ley electoral. Han empezado a construir por el tejado, y resulta que los ciudadanos necesitan formarse antes una idea de cuál es tu propuesta real, no vaya a ser que el bipartidismo se convierta en tripartidismo y, encima, sospechen que tu programa se reduce a aplicar la tijera.

 

Diferente es el caso del FDP, el partido liberal alemán de Guido Westerwelle -aunque en Merkelandia son liberales hasta Los Verdes-. Sin desatender el problema de la libertad económica, casi todos los partidos del Bundestag tienden a moverse hacia la izquierda para defender también las libertades civiles -por la cuenta que les trae, claro-. Pues el FDP, con todos sus huevos, se mantiene como ejemplo de neoliberalismo del malo, del que hace honor a su penosa fama. Osea, libertad para los que se la puedan permitir. Los que no se la puedan permitir juegan con otras reglas distintas -las del sálvese quien pueda-. En mi opinión, una gran incoherencia que surge de la necesidad de posicionarte como un partido diferente a los demás.

 

Otro caso interesante es el del Movimiento Democrático de François Bayrou, tercera fuerza de Francia en las últimas legislativas, fundado en 2007. Este partido se define como de centro-liberal, se ha instalado en la equidistancia y, claro, nuestro amigo Napoleón Sarkozy les echó los tejos y se ganó el apoyo de 22 de sus 29 parlamentarios. Es lo que tiene pretender estar al plato y a las tajadas. Con esto no quiero decir que un partido deba ser maximalista, pero mal vamos si por tocar poder se pierden las propuestas originales.

 

Por último, no quiero dejar pasar el caso del austriaco Foro Liberal, una referencia muy válida como defensor del libre mercado, no como fin o como dogma de fe, sino como medio eficaz para obtener el bienestar social. Les va el rollito cannabis, paz mundial, amor libre... pero también las privatizaciones y los horarios comerciales libres. Una mezcla atómica pero, por qué no, coherente. Lo interesante de este partido es que surgió al romper con la formación del famoso Jörg Haider, que recordaréis por su xenofobia. Actualmente el Foro Liberal no se come una rosca en política pero, al menos, no tiene ese agujero ideológico que le sale a algunos cuando se emocionan con el capitalismo dogmático. Sí a la libre circulación de personas pero sólo cuando traigan capital bajo el brazo. Y si no, pues Austria para los austriacos.

 

Con este artículo no pretendía hacer un informe completo sobre el liberalismo en Europa. Sí quería destacar que los partidos liberales campan de forma natural por todos nuestros países vecinos y tienen propuestas interesantes. Pero también es cierto que a casi todos les ha podido la prisa por cambiar el mundo dentro del Sistema. No estaría mal que surgiera un partido liberal a la europea en España. Pero tampoco pasa nada por defender una alternativa desde otros ámbitos e implantarla poco a poco por la vía de los hechos.

 

Por supuesto, todas mis consideraciones son opinables y no pretendo ensalzar ni arremeter contra ningún partido político. Estoy seguro de que dejaréis buenos comentarios sobre ello.

 

Feliz fiesta de la “democracia”.

 

Próxima semana: El efecto crowding-out.

 

 

 

 

 


 

  1. #1

    Widukindo

    Estoy de acuerdo. Haría falta un partido liberal de verdad. Me pregunto por que, al menos en España, los partidos más liberales en lo económico son represivos en lo social y los más liberales en lo social son más controladores en lo económico. Yo por eso no votaré nunca al pp. En cuanto a lo del 15M, aún no se muy bien que propuestas van a hacer, pero unas que son seguras son de tipo económico, y eso solo lo deberían hacer economistas.

  2. #2

    Macroymicroblogger

    en respuesta a Widukindo
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    Yo creo que el liberalismo en lo económico brilla por su ausencia en España. La diferencia entre el PP y el PSOE en esto son los destinatarios del dinero público. El PP no subvenciona, pero incentiva, desgrava e inyecta que da gusto. En cuanto al aterrizaje del 15M, pues sí estoy de acuerdo en que participe gente profesional para sacar ideas realistas y coherentes, aunque no está de más dejarse guiar por el sentido común de la gente no experta.

    Un saludo

  3. #3

    7.......s

    Pues tendré que repasarme a Popper, ya sabes el maestro, y no dejarme seducir por sus discípulos incluido Pedro S., siento tener que decirte que el Libre, no siguió a nadie, seguír a todos y servirlos es pues la respuesta de un liberal, al igual que el cristianismo no es el reflejo de jesus, no es el " liberalismo" ningún reflejo del libre, ser liberal al igual que ser cristiano, tiene consecuencias sobre todo sobre la conducta, la obligación de conducir tu vida por los principios que la rigen, los -ismos son solo pequeños Itmos que sirven a las islas del pensamiento, la idea, la palabra y los hechos a acercarse al gran territorio de la LIBERTAD.

  4. #4

    Art_madd

    Lo que llamas mezcla atómica de liberalismo en lo económico y lo social, creo que no es más que libertarianismo, que en EEUU sí tiene peso político, como corriente importante en el partido republicano.
    El liberalismo en Europa tiene el problema de que el "moral highground" lo ocupa la izquierda y es políticamente arriesgado apostar por él (en EEUU pasa lo contrario y los demócratas huyen del término "socialista" como de la peste).
    Un problema político práctico es que el liberalismo en su aplicación, requiere el enfrentamiento con grupos de interés que tienen mucho que perder,a favor de un interés general difuso cuyos beneficiarios ganan poco individualmente (aunque el efecto agregado si la política es acertada sea muy importante).No sé cómo se denomina este problema en teoría política pero estoy seguro que ha sido señalado. Si una política liberal requiere por ejemplo eliminar las subvenciones al plátano de Canarias, tendrás a los 10.000 subvencionados en pie de guerra, manifestándose a saco, más sus familias, etcétera...Incluso si el resto de la población no simpatiza con ellos, está claro que nadie se va a manifestar para defender el recorte de las subvenciones, los únicos a los que les importa el tema lo suficiente serán los afectados. Y la política garantizaría la pérdida de unas decenas de miles de votos de los afectados y sus familias, mientras que los efectos positivos serían difusos en el tiempo y en el espacio y es dudoso que tuvieran rédito electoral. Y así tenemos subvenciones a todo lo subvencionable, desde los plátanos, al carbón, al cine...
    Y otro problema político práctico es que el liberalismo reduce el poder de los políticos y parece ser una verdad inmutable que todas las instituciones (políticas o no) siempre quieren aumentar su poder.
    Un saludo

  5. #5

    Macroymicroblogger

    en respuesta a 7.......s
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    No te creas, no me siento cómodo con ningún "ismo", pero puestos a identificarse con una etiqueta, prefiero ser fiel a mi forma de responder ante la realidad. Más que en una filosofía, creo en un estilo de vida liberal basado en la responsabilidad personal, lo mismo que en un estilo de vida cristiano basado en dar la vida por los otros. Y el estilo de vida va más allá de las normas y las instituciones.

    Saludos

  6. #6

    Macroymicroblogger

    en respuesta a Art_madd
    Ver mensaje de Art_madd

    Sin duda un programa liberal requiere de una labor pedagógica tremenda y, como ya he señalado en el post, ninguna prisa. El problema no es sólo de los políticos que viven de los votos, resulta que los mismos que critican el sistema electoral votan automáticamente contra cualquier medida impopular, y no es lo mismo oponerse a las ayudas a los bancos (inaceptable desde cualquier ideología) que al recorte de una oferta pública de empleo (posiblemente necesaria). En este sentido la política es muy limitada para cambiar las cosas y es necesario aprovechar otros canales de participación social.

    Saludos

  7. #7

    7.......s

    en respuesta a Macroymicroblogger
    Ver mensaje de Macroymicroblogger

    precisamente macroymicrobloger es la enseñanza principal del que sobrevivio en la noche de los cristales rotos, es algo que tiene que ver y mucho con el principio de alienacion marxista, no entiendo quien puede enarbolar ninguna bandera roja si se es fiel a esos principios( y fijate cuantos lo hacen)...de igual forma y como bien dices no te sientes comodo...pues no entiendo que se pueda identificar uno con la incomodidad, pero siempre estamos en lo mismo querido, nos intentamos acercar no a los nuestros sino a los que no son los nuestros, los nuestros son todos exliquemoslo y no dejarnos convencer con los cantos graves o agudos, si defendemos la armonia atraigamos al caos a esta es mas facil hacer vibrar al caos en sinfonia que entrar en el juego lineal de los unos y los otros. traducido al voto elegimos a los menos malos...pues no estoy deacuerdo, y si con lo que le dices a art madrid , tendremos que seguir haciendo pedagogia sin ninguna prisa.Un saludo...

  8. #8

    Macroymicroblogger

    en respuesta a 7.......s
    Ver mensaje de 7.......s

    Me ha costado entender tu comentario 7......s. Pero creo que te refieres a una supuesta contradicción entre cristianismo y determinadas ideologías. No es la primera vez que oigo decir que el liberalismo es pecado, y al comunismo se la tienen jurada porque históricamente los "rojos" se han dedicado a quemar iglesias, a pesar de que las ideas y las actitudes del de Nazaret coinciden bastante con la filosofía comunista. No quiero discutir sobre ello. Simplemente creo que las ideas -sean las que sean- están al servicio de todas las personas. Y a mí me parece más práctico y eficaz partir de la libertad personal para conseguir el bienestar social. Posiblemente un liberal racionalista considere la religión como una interferencia o una manipulación, yo creo que las personas actuan movidas por diferentes motores: unos por racionalidad, otros por supervivencia, o por altruismo...

    Insisto, las etiquetas me importan poco, pero creo en un sistema de personas libres que toman decisiones responsables. Llámalo como quieras.

    Gracias por vuestras recomendaciones y comentarios, un saludo.

  9. #9

    7.......s

    en respuesta a Macroymicroblogger
    Ver mensaje de Macroymicroblogger

    Macroymicroblogger, tiene mas que ver con lo que defiendes, ya sabes aquel que sobrevivio a aquella noche no fue otro que Popper, ( curioso verdad el castigo que se le infrige desde "la industria" poniendole su nombre a una droga de estimulacion sexual, algo paecido a lo que "la industria" hace poniendolo el nombre de un sindromes a un cinico, Diogenes, o como la palabra de los perros que se hacian esclavos de los hombres los hacen pasar por los "cinicos" actuales )...Acepto la tesis de que sólo debemos llamar «real» a un estado de cosas si (y solo si) el enunciado que lo describe es verdadero. Pero sería un grave error concluir de esto que la incerteza de una teoría, es decir, su carácter hipotético o conjetural, disminuye de algún modo su aspiración implícita a describir algo real. En segundo lugar, si es falso, entonces contradice a un estado de cosas real. Además, si ponemos a prueba nuestra conjetura y logramos refutarla, vemos muy claramente que había una realidad, algo con lo cual podía entrar en conflicto. Nuestras refutaciones, por ende, nos indican los puntos en los que hemos tocado la realidad, por decir así...Espero que estas palabras aclaren que ser liberal pasa la prueba del algodon del que demostro que el marxismo era refutable....y falso, lo mismo que le ocurre al liberalismo...Un saludo y muchas gracias por haber querido entender...mis respetos.

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