blog Bitácora de crisis
La crisis económica en tiempo real

La mentira de la vivienda protegida

La FEMP acaba de sacar una estimación sobre la demanda de vivienda protegida para los próximos cuatro años. La verdad es que hay que echarle un par. El informe está elaborado a base de datos tan heterogéneos como organismos autonómicos y municipales hay dedicados a la materia -unos cuantos, os lo juro- y de noticias de prensa. Sospecho que los grandes números salen, en origen, de los registros de demandantes que manejan los ayuntamientos y, por lo tanto, no creo que sean muy precisos. Aún así, le concedo al informe una doble utilidad: enviar información al mercado libre y alertar a todos sobre el factor suelo disponible.

La información que llega a los agentes económicos a través de estas publicaciones puede no ser muy veraz pero permite marcar el terreno a unos y a otros. A los que no se pueden permitir adquirir una vivienda al precio actual les parecerá imposible, al ritmo que llevamos, acceder a una VPO o similar en los próximos diez años. Qué esperamos con ese goteo de mini-promociones a razón de 30 pisucos cada una. Ni siquiera las grandes Operaciones Campamento, Chamartín o Remonta consiguen mejorar las expectativas de la gente. Por el lado de los vendedores, no creo que estén muy preocupados por una eventual inundación de oferta fresca, que sin duda les haría pupita: ¿os imagináis el efecto sobre los precios si de verdad se construyeran en España 190.000 viviendas nuevas al año a precio asequible? En el caso de Cantabria, se estima una necesidad de 15.000 viviendas para los próximos cuatro años. Pues la realidad es que ni la oferta ni la demanda se creen que el equilibrio se vaya a producir en ese punto.

Otra cosa es que prosperen algunas iniciativas particulares en el 2009, como el alquiler con opción a compra o la conversión de viviendas libres en protegidas. No es precisamente la fórmula de recuperar empleo en el sector, pero tampoco es ese el principal objetivo. Lo cierto es que nuestra crisis doméstica durará menos si el ajuste se produce vía precios -esperar a que el mercado, los bancos o el Estado absorban la sobreoferta no sería buena idea-. Por otro lado, Madrid acaba de proponer que las viviendas protegidas puedan ser vendidas a precio libre en un plazo de 15 años. Aunque puede parecer una medida poco justa, si se aplicara sobre las promociones nuevas podría ser letal para los precios de la vivienda en la capital. Esto sí que sería enviar información de calidad al mercado para que sepa cuál es la situación.

La segunda utilidad del informe de la FEMP era dar parte sobre la disponibilidad de suelo para construir. Se da la circunstancia de que Andalucía, Madrid y País Vasco cuentan con más materia prima para edificar que otras CC.AA, pero las dos primeras también esperan una mayor demanda de vivienda protegida en relación con el suelo edificable, junto con Cataluña y la Comunidad Valenciana. Sólo Asturias cuenta con más suelo del que necesita -y no creo que los ecologistas estén por la labor de explotarlo demasiado-. Creo que el viejo debate de liberalizar el suelo, tal y como está el mercado, tampoco tiene mucho sentido. En otros blogs compañeros de Rankia hay argumentos de sobra en contra de tirar de VPO para solucionar el problema de la vivienda, imprescindible leer a Echevarri y a Fernan2.

Bueno, no es un mal tema para proponer en el Día de los Inocentes. Felicidades a los agraciados.
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