El año de los QE? - 18 Febrero

 

Destacamos la interesante y acertada división entre intervención de una divisa y una política monetaria expansiva. La intervención de la divisa es un juego de suma cero, moviendo la demanda de un país a otro con muy poco o casi nada de impacto en el crecimiento global. Sin embargo, la política monetaria de Japón estimula tanto la economía doméstica como la internacional. Hay que tener en cuenta que parte del dinero inyectado será utilizado para aumentar las importaciones, y habría que estudiar si el efecto negativo del debilitamiento del yen no es compensado por un incremento del gasto. En caso de que sea negativo, la mayoría de los países afectados podrían responder con políticas monetarias, ya que no tienen tanto déficit, ni los tipos de interés en el 0%. Por lo tanto, esperamos que el primer ministro japonés continúe con sus pasos con gran determinación.
 
La situación global es complicada ya que por un lado tenemos a los países desarrollados preocupados por cerrar sus huecos de producción y, por el otro, los países en desarrollo inquietos por la estabilidad financiera.
 
Los políticos de los países desarrollados creen que con sus grandes políticas estimulando sus enormes economías ayudan a la demanda global. Los países emergentes se ayudarían también así del aumento  del precio de las materias primas, e incluso de la apreciación real de la moneda. Basta con pensar en la situación hipotética de dónde estaría la economía mundial sin QE?
 
Los países emergentes piensan que también es de interés global frenar las posibles burbujas financieras. Sin embargo, los Bancos Centrales nunca hablan de los riesgos que tienen las medidas monetarias expansivas sobre las economías emergentes, aunque hay una amplia evidencia de que parte del aumento de liquidez en el G4 acaba en los activos de los países emergentes.
 
Para nuevas pistas de que podrían hacer los Bancos Centrales, en la jornada de hoy escucharemos a Draghi en su presentación trimestral en el parlamento europeo. El martes ya se conocerán las actas de la política monetaria de Japón así como las del Reino Unido. Para escuchar a la FOMC habrá que esperar hasta el miércoles.
 
En cuanto a la dirección de los mercados, parece que esta situación debería de seguir buscando activos de riesgo, aunque no vendiendo bonos. Eso sí, hay varios temas que hacen que la situación no sea tan sencilla. 
 
En Estados Unidos tenemos el problema del techo de gasto de deuda. En Japón parece que el gobierno seguirá luchando contra la deflación, lo que llevará a sus acciones a nuevos máximos. En la Eurozona se mantiene la presión sobre España e Italia. ¿Será esta semana elegido Berlusconi como presidente de nuevo? 
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