¿Nos visitas desde USA? Entra a tu página Rankia.us.
Blog El inversor despistado
El sector financiero y aledaños desde mi perspectiva

La banca continúa la cuenta atrás

 

El proceso de ajuste de la banca continúa imparable, aunque muy silenciosamente.No es nuevo que el sector está claramente sobredimensionado y afronta graves problemas estructurales a los que hacer frente. Y las soluciones no son sencillas.

 

 

Alto voltaje regulatorio

 

Los niveles de capital cada vez más elevados que se le exigen a la banca les hace la vida difícil a los bancos. Y es que ¿De dónde sacas capital cuando nadie quiere tus acciones? Pues empiezas a acumular beneficios y comienzas a pagar en script dividend, esa tangada en toda regla a los accionistas. Así algo de dividendo te ahorras, a cambio de emitir nuevas papelinas (que si no nadie te compraría). De todas formas aquí chocas con otro problema estructural, que es la difícil generación de beneficios en este entorno. Pero hay más. Como en algunos casos no llega para cubrir los ratios y atender la mora que no tienes adecuadamente dotada, empiezas a vender las joyas de la abuela. Es decir, empiezas a vender negocios de alta rentabilidad y que son fuente de rentabilidad para conseguir más capital, porque si no, tienes un problema, con lo cual, al final te estás cargando parte de tu beneficio. Pero bueno, los problemas regulatorios abarcan más frentes: Implantación de medidas de diligencia, sistemas de prevención, ....

 

Negocio menguante

 

Con unos tipos de interés a 0, tienes muchos problemas con tu negocio tradicional. Y es que, ¿Qué haces con el dinero de los depósitos y de las cuentas vista? Antes esta era una brutal fuente de rentabilidad, pero ahora si tienes demasiada liquidez en el balance, ¿Qué haces con ella? ¿La depositas en el BCE a un tipo de interés negativo? ¿O le empiezas a cobrar a los clientes por los depósitos? Realmente es difícil hacer cosas con la liquidez ahora mismo para una entidad financiera, que además, se enfrenta a una demanda de crédito todavía débil y por la que hay una lucha encarnizada por los clientes de calidad. De hecho, alguna entidad está tirando precios para incrementar la inversión y así disimular otros problemas de su balance, como es la tasa de mora. Es una huida hacia adelante, esperando engordar el balance de cara a una futura venta a una entidad más grande. En definitiva, mucha liquidez, de la que no se saca nada, e insuficiente producción de nuevos préstamos, por los que además, hay una competencia feroz.

 

¡Vivan los ROF! Sí, pero se acabó el chollo

 

Este era el chute a los resultados que ha permitido a muchas entidades y especialmente a las antiguas cajas "vivir de los intereses", literalmente. Porque si no, alguna más del grupo de los "7 enanitos" hubiera acabado en manos del FROB. Muchos de vosotros ya sabéis que desde que comenzaron los problemas con la prima de riesgo española en 2010, la barra libre de liquidez del BCE que vino posteriormente fue todo un alivio para las entidades. Y es que tomando prestado dinero al 1% y colocando ese dinero en deuda soberana a 10 años (que además no consume capital) el banco se sacaba, anualmente, la diferencia entre un coste y el ingreso que conseguía por la deuda. Es decir, si los bonos eran al 5% y el préstamo del BCE al 1%, le quedaba un magro 4% del importe invertido que iba en vena a la cuenta de resultados. Todos los años. Y alguna entidad muy golosa, aprovechó la bajada de tipos para realizar plusvalías al vender la deuda, y así acelerar los ingresos por esta vía. Como sabéis, Si baja el tipo de interés, sube el precio del bono que tienes, con lo cual, dependiendo de la intensidad de la bajada y de la duración hasta vencimiento te puedes meter un 20%, 30% .... o lo que sea de la inversión al tirón a la cuenta de resultados. ¡Vivan los ROF! Todavía quedan, como podemos ver en toda la banca, pero cada vez la cartera es menor, así que esta vía tiene los días contados. En la presentación de resultados de este primer trimestre de 2016 ya hemos visto entidades que han presentado fuertes recortes en sus ROF.

 

Seguimos provisionando

 

Porque sigue entrando cosas en mora, aunque ya mucho menos que antes. Lo peor ha pasado, aunque hay un par de entidades que siguen saliendo mal en la foto por sus muy elevadas tasas de mora, y que siguen teniendo que destinar ingentes cantidades de dinero a paliar sus moras. Este capítulo ya no es lo peor de lo peor, pero sigue generando problemas a muchas entidades.

 

Y sin gobierno que dirija el proceso

 

Y es que lo más importante en el sector es comenzar a reducir costes mediante la simplificación de sus estructuras y reducción de personal. Se comentaba que en 2016 vendría la siguiente oleada de consolidación del sector, pero de momento las cosas están paradas a la espera de un gobierno que dirija el proceso. Y es que no es para menos, porque es fácil que de aquí a 2020 veamos una como la cifra de empleados se reduce en más de 40.000 personas. No sólo por la reducción de oficina, sino también por la externalización de tareas administrativas y la simplificación de servicios centrales. Y que decir tiene que en el caso de fusiones, habrá muchas estructuras redundantes. Todo un caldo de cultivo ideal para alcanzar una bajada de efectivos superior incluso a la que acabo de mencionar.

 

De momento, ya hemos comenzado la marcha

 

Mientras comienza el ajuste sectorial y las fusiones, muchas entidades han decidido dejar de esperar y empezar a ponerse "guapas" y con tipo fino. Como todo el mundo sabe, el primero en salir a ajustarse fue el Santander. Qué duda cabe de que el líder es siempre el que marca los tiempos, ya que en caso contrario, puede darse la sensación de crisis que nadie quiere aparentar. Resultó muy simpático que, con unas horas de diferencia, Caja España-Duero anunciara otro ajuste, aunque este, proporcionalmente, es mucho más duro. Se notaba que llevaban tiempo esperando a que alguien comenzara a bailar antes que ellos, para dar así sensación de que la cosa es menos grave de lo que parece. Pero el caso de la Caja es bastante severo, por las diferencias de tamaño y la similitud en el número total de bajas. Una demostración de la brutal falta de eficiencia que siempre afectó a las cajas de ahorro, y con la que ahora se topa de bruces el sector. Caja España además, hace 2 años ya llevó a cabo un ajuste de similar intensidad.

 

El caso es que la cosa sigue, despacito, pero avanzando. Ahora es Liberbank otra de las entidades que ha anunciado una ronda de conversaciones con los sindicatos para reducir empleos. Eso sí, de forma muy discreta. Liberbank tenía al cierre de 2015 un total de 5.100 trabajadores. Durante 2016 ya estaba previsto que se redujeran otros 500 trabajadores. Pero ahora, esta semana, la entidad ha anunciado una nueva ronda de conversaciones para ampliar las bajas en otros 600 empleos inicialmente, aunque posteriormente la entidad amplió las nuevas bajas hasta el rango de las 800-1.000 bajas. Es decir, de aquí a un año veremos a Liberbank con alrededor de 3.500 empleados. Y seguimos ajustando grasa. Y posiblemente, Liberbank no haya acabo de ajustar su estructura. Es que es lo que pasa con las antiguas cajas.

 

Hace también escasas semanas que se comentaba que, de haber gobierno, se integraría Bankia y BMN, lo que generará una simplificación importante de los servicios centrales de BMN, así como algún que otro recorte de oficinas redundantes. Pero no son los únicos. Los ajustes siguen pendientes, y las fusiones, también.

 

El sector sigue su ajuste silencioso, y lo que te rondaré morena. Lo mejor es el baile de fusiones que habrá, sí o sí. Ahí pueden surgir oportunidades muy interesantes de inversión en un sector que actualmente cotiza a precios de saldo por la escasa rentabilidad sobre recursos propios, pero que, con los ajustes adecuados, puede ser una interesante fuente de rentabilidad para aquellos dispuestos a tomar posiciones a medio plazo en jugadores clave. Además no debe perderse de vista que un mercado con menos jugadores hará que la competencia se reduzca y se incremente la rentabilidad para los accionistas.