Análisis financiero, ratios de liquidez

El análisis financiero tiene como objetivos comparar las diferentes partidas del activo y pasivo en volumen y plazos temporales. Con todo ello podemos: 

  • Analizar si la empresa mantiene equilibrio financiero. 
  • Analizar las diferentes fuentes de financiación y plazo temporal utilizadas.  
  • Diagnosticar y prever  las posibles dificultades financieras a las que pudiera enfrentarse  la empresa en un plazo temporal estipulado. Es decir, la capacidad de atender las deudas a su vencimiento. 
Para ello hay que determinar el  grado de liquidez, la capacidad de endeudamiento y su expansión. Para su obtención la forma habitual es la utilización y estudio de ratios de liquidez y endeudamiento. 

La liquidez (solvencia a corto plazo) nos permite comprobar si la empresa se encuentra con una buena salud financiera y poder atender las deudas contraídas a corto plazo. Es decir la capacidad puntual de convertir los activos en líquidos en el corto plazo. 

Los ratios se liquidez miden la capacidad de pago que tiene la empresa para atender sus deudas a corto plazo, mediante el efectivo disponible. Este análisis de liquidez lo podemos realizar mediante el estudio de: 

  • Ratio de liquidez o de prueba ácida o de distancia de suspensión de pagos.  Este ratio mide la capacidad que tiene la empresa para atender sus deudas a corto plazo y excluye la partida de existencias. Su valor aceptable es cuando se aproxima a 1. 
  • Ratio de liquidez en primer grado. Este ratio mide la capacidad de atender las deudas que vencen de inmediato, en breves días. Su valor óptimo es >1. 
  • Ratio de tesorería. Este ratio nos  indica la correlación que la empresa tiene entres sus medios líquidos “efectivo caja, entidades financieras o cualquier activo financiero liquidable de inmediato” y los pasivos que tienen un vencimiento a corto plazo.  Un valor óptimo se sitúa entre 0,2 y 0,3. 
  • Ratio de fondo de maniobra, ratio de solvencia o liquidez general.  Nos informa de la capacidad que tiene la empresa para atender sus deudas en los vencimientos acordados sin modificar su estructura financiera ni el proceso productivo. Es conveniente  a la hora de analizar este ratio que se incorpore un presupuesto de tesorería de los próximos 12 meses y el plazo de la realización de las existencias. Su valor óptimo es cuando se aproxima a 2, lo que significa que el activo corriente duplica al pasivo corriente. 
  • Regla de Oro.  Nos ofrece información sobre la manera en que se está financiando el inmovilizado. Su valor óptimo será  >1. 


Conocer los ratios, qué información nos aportan y los valores óptimos nos ayudan con una visión rápida a conocer la salud financiera de la empresa.

Combinando estos ratios con el volumen de ventas, los beneficios de explotación, beneficios  financieros y BPA “beneficio por acción”, nos permite tener una radiografía de la empresa en pocos minutos. 

La utilización de esta información  nos ayudará a filtrar riesgos y combinando estos análisis fundamentales con los análisis técnicos” acción del precio, indicadores, etc.” representan una herramienta muy útil y poderosa  para conseguir el éxito en nuestras inversiones.  

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