Nos encanta pronosticar y pensar que sabemos muy bien qué es lo que el futuro nos depara. Pero la verdad es que somos muy malos haciéndolo y no nos damos cuenta de lo malo que somos.

Llevaba un seguimiento antes en mi blog de pronósticos de gurús y bancos de inversión, pero después de unos años el punto quedó demostrado.
https://www.rankia.com/blog/etfs-pm/1009767-recomendaciones-compra-para-2011-aciertos-suerte 

Y lo había estado haciendo también en los grupos de Facebook desde que entré en Marzo del 2020. Guardando publicaciones de pronósticos, pero muchos las han borrado una vez que se dieron cuenta que no se cumplieron. Y a quienes no las borraron no los quiero quemar.

Fallar pronosticando es algo que nos pasa a todos, desde nosotros los mortales hasta los grandes como Buffett, Druckenmiller, Soros o Livermore. La cuestión aquí es:

i)Cuánto ganas cuando estás en lo correcto y cuánto pierdes cuando te equivocas.
ii)Si tu estrategia y posicionamiento en el Mercado dependen de variables que están fuera de tu control o de variables que están dentro de tu control.

Por ejemplo, antes de las elecciones y en octubre muchos pronosticaban trampas para toros (bull traps), bag holders, etc, y sugerían salirse o cubrirse o esperar. O que el Oro iba a llegar a los cielos o que México iba a perder el grado de Inversión o que Volaris y Alsea iban a tronar como ejotes.

Nosotros mismos, si lleváramos un diario y anotáramos todas nuestras predicciones veríamos que la mayoría son malas, ambiguas e inexactas.⠀
Hay muchos sesgos cognitivos que intervienen aquí como el de representatividad, pensamiento lineal, disponibilidad heurística o la negligencia de tasas base.⠀
Todo esto nos lleva a pensar que lo más probable en el futuro es aquello que recordamos mejor, que nos es más familiar, o que hemos vivido o leído recientemente, o que nos causa más emociones o alguna anécdota personal y cercana.⠀

No tiene nada de malo hacer pronósticos y fallar. Lo peligroso es no darnos cuenta que somos muy malos haciéndolo y meterle dinero.

La cuestión es no hacer pronósticos con la manos atadas, es decir, si queremos conocer el futuro debemos tomar en cuenta todos los escenarios posibles y no únicamente los que creemos más probables desde nuestra perspectiva, contexto y circunstancias personales.

Hay muchos modelos mentales que nos pueden servir para mejorar nuestros pronósticos aparte de la matriz de escenarios del párrafo anterior, por ejemplo:

  • self-preventing prophecy o la teoría de la reflexividad de Soros o la Paradoja del Conocimiento.
  • Zorros o Erizos
  • Contrafactuales
  • Similitudes y Diferencias
  • Condiciones necesarias y suficientes
  • Sesgo de Supervivencia
  • Falacia Narrativa y sesgo de retrospectiva
  • Reinterpretación de la historia
  • Factor de Confusión
  • Sistemas dinámicos, adaptativos y complejos
  • etc.

En otro post los explicaré mas a detalle.


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