Y… ¿La culpa es del Sistema Económico?

Antes que nada; un sistema económico es el conjunto de reglas que rigen la economía de una zona geográfica (Occidente y Oriente).

En función de las características del sistema económico podemos diferenciar dos grandes tipos:
  • Aquellos que otorgan mayor poder al Estado (Comunismo; a través del Socialismo).
  • Aquellos que otorgan más importancia a la libertad de elección de los individuos (Capitalismo).

Partiendo de las premisas anteriores; y bajo la promesa de una reactivación económica, las bajas tasas de interés que las grandes economías en el mundo han fijado (con el objetivo de mitigar las consecuencias originadas por el COVID-19) castigan el ahorro e incentivan los préstamos gracias a que en los últimos años, los instrumentos de deuda relativos a créditos hipotecarios se han estado multiplicando a medida que los usuarios interesados en aquellos servicios también solicitan préstamos para financiar otras actividades diversas.
Y, con ello; las bolsas de valores e intermediarios financieros tienen cada vez más problemas para encontrar compradores interesados en algunos de los activos ofertados.
 
En paralelo los bancos centrales han imprimido más billetes que nunca para apoyar la re activación. Con resultados desfavorables.
Existiendo casos en ambas zonas geográficas, con diferentes sistemas económicos.



EVERGRANDE y los financiamientos en China

 
En tiempos recientes, la infraestructura hipotecaria que, por años ha sido el principal motor del crecimiento económico de China (representando actualmente el 25% de su crecimiento económico acelerado) entró en crisis; resultado del aumento en los precios de los bienes raíces y de los préstamos bancarios, mismos que se han venido desvinculando gradualmente de los salarios reales que se observan entre la población económicamente activa de las principales ciudades.
 
El conglomerado Evergrande cotiza en Hong Kong, tiene su sede en la ciudad de Shenzhen (al sur de China), emplea a unas 200,000 personas en sus más de 3.8 millones de puestos de trabajo y actualmente corre el riesgo de convertirse en el próximo Lehman Brothers de China; por lo que el Banco Popular (su banco central) continua inyectando al mercado financiero el equivalente a 14,000 millones de dólares.

La deuda de la principal desarrolladora inmobiliaria en aquel país asiático asciende a 300,000 millones de dólares y sus acciones han perdido el 80% de su valor este año a consecuencia de ello.
Asimismo; Fitch y Moody's Investors Services han rebajado las calificaciones crediticias de Evergrande, citando sus problemas de liquidez y los demás relacionados al cumplimiento de sus obligaciones.
 
Se cree que el gobierno proteccionista evitará la catástrofe financiera de la empresa luego de que finalmente ésta ha reconocido que no tiene la capacidad para enfrentar sus obligaciones contractuales por la falta de confianza y de liquidez (impactando de esta manera directamente en un 25% aproximadamente del PIB en aquel país oriental, así como en su sistema financiero).
 
Es un ejemplo parecido a la crisis hipotecaria acontecida en Estados Unidos que se desarrolló del año 2006 al 2008, y que terminó por ocasionar la crisis financiera mundial en 2009.



LEHMAN BROTHERS y los financiamientos en Estados Unidos

 
El derrumbe de Lehman Brothers fue el detonador de la peor crisis financiera que ha sacudido el mundo occidental desde la Gran Depresión en 1929; un desplome del sistema y de los mercados financieros que se vivió en otoño de 2008.
 
Después de que el corporativo gestor de activos financieros e inversiones se declarara en bancarrota a las siete de la mañana del lunes 15 de septiembre de 2008 (presentando 639.000 millones en activos y 613.000 millones en deudas); el boom de la vivienda en Estados Unidos (Burbuja Financiera ocasionada a base de emisión de obligaciones de deuda y principalmente de créditos hipotecarios) empezó a mostrar los primeros síntomas de ruptura.
Ahora bien; se dice que, incluso si la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro hubieran salido al rescate del corporativo, de igual manera se habría producido éste fenómeno financiero.
 
Los requisitos para obtener una hipoteca eran muy bajos (el cargo de un tipo de interés muy bajo en los contratos y obligaciones hipotecarias), por lo que comenzaron a aparecer productos financieros que permitían conceder créditos a personas que no tenían los ingresos suficientes para devolver los préstamos. 
 
Las firmas que se encargaban de emitir y controlar las obligaciones contractuales, aceptados en aquel tiempo con la “máxima nota crediticia” (cuando en realidad no debían tenerla) mezclaban la deuda solvente e insolvente disfrazados en paquetes e instrumentos que se les ofrecían a los inversionistas y usuarios interesados.
 
Los efectos de una de las peores crisis de la historia se viven hasta hoy.



REFERENCIAS:


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