Psicología del trading: El miedo a tener pérdidas es lo que te puede hacer rentable

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Lo primero que debemos entender para poder ganar en el trading en el largo plazo y que es difícil de asimilar al iniciar este trayecto, es que la psicología no es la llave del éxito, sino la cerradura. Si queréis ganar en el largo plazo en esta industria, debéis destinar vuestras energías en aprender a crear sistemas robustos, consistentes y siendo disciplinados en su ejecución así como aprender herramientas profesionales para la óptima gestión de vuestro capital. 

A partir de ahí, una vez colocados los pilares que sustentarán vuestra ejecución en los mercados, toca trabajar la psicología. Son estos pilares, la robustez empírica de vuestro sistema y la correcta gestión de vuestro capital los que van a determinar el impacto que van a tener las emociones en vuestros rendimientos. Un trader con un buen sistema y una mala gestión, sufrirá de un impacto emocional  significativo que perjudicará sus retornos. Así mismo, un trader con un mal sistema y una buena gestión, sufrirá desequilibrios psicológicos producto de la frustración por no lograr entender la incertidumbre a la que estará sometido. 

Es ahora cuando podemos divagar e irnos por las ramas de los muchos factores psicológicos que influyen en nuestros procesos de toma de decisiones en los mercados. Y en este artículo, amables traders y lectores, voy a centrarme en el cabeza de cartel de las condiciones psicológicas presentes en los traders: El miedo. Voy a hablaros sobre el miedo a ganar y a perder en el trading y porqué ese miedo, des de la psicología aplicada al trading, proviene de tres fuentes principales, que os explicaré detalladamente a lo largo de este escrito. 

Los riesgos asociados al trading 

Creo que todos los que gozamos de cierta experiencia en la industria de las velas japonesas, coincidimos en que el trading es sinónimo de riesgo, hasta la anterior coma, creo que el debate entre opiniones diversas, no existiría, ya que la misma idiosincrasia de la renta variable y su propia etimología, representan inestabilidad, variabilidad y por ende, invertir dinero en un producto cuyos retornos pueden ser variables, es análogo a riesgo. 

Cuando abrimos una operación en un activo financiero, con la intención de especular con este, estamos asumiendo el riesgo de participar en la actividad más variable que existe en la industria de los mercados financieros. Pero, si conocemos la existencia de un riesgo potencial para nuestro dinero, ¿por qué tomamos esa operación? ¿no deberíamos tener miedo de perder? Evidentemente, cómo seres humanos, queremos evitar los riesgos, de ahí a que sobrevivamos cómo especie. Hemos aprendido a vivir rodeados de riesgos potenciales para nuestra supervivencia, cómo las enfermedades, los vehículos, el tabaco, entre otros. Y lo hemos logrado porqué los humanos somos significativamente buenos gestionando esos riesgos para aprovechar los beneficios que nos da asumirlos. 

Es por esta razón por la que tienen tanto éxito los juegos de azar, y es que debido a nuestro éxito evolutivo, estamos educados para creer que sobreviviremos la mayoría de las veces a aquello que realicemos. El miedo a sufrir consecuencias negativas de una actividad queda subyugado a la creencia innata de que el beneficio potencial de ese riesgo, compensa el hecho de asumirlo. Solo necesitamos tener éxito una vez en un juego de azar, para perderle el miedo a las represalias de los mismos y pensar que somos capaces de replicar ese éxito a nuestra voluntad. 

Por lo tanto, podemos concluir, que el miedo al riesgo que supone el trading para nuestro capital y nuestra salud mental, se diluye entre las expectativas de beneficios potenciales de asumir ese riesgo, especialmente debido a que por puro azar podemos probar rápidamente las mieles de los beneficios de operar los mercados financieros. Sed sinceros ¿cuántos de vosotros, amigas y amigos adictos a los mercados, habéis empezado vuestro camino cómo traders ganando cantidades ingentes de dinero en la bolsa y debido a esa sobre confianza, producto de la sencillez con lo que lo habéis conseguido, habéis acabado perdiéndolo todo meses después? 

¿El trading da miedo? 

El problema  psicológico estructural de los riesgos asociados al trading y a su banalización, es el hecho de que pensamos que nos enfrentamos a velas de colores. La interfaz psicológica del trading, es tan llamativa y atractiva cómo la de un casino. Colores, luces, números que suben y bajan, gente en redes sociales feliz por haber ganado algo de dinero en la bolsa. Ese clima nos invita a olvidar que lo que tenemos en realidad delante de nuestras narices, no son inofensivas gráficas, que observamos desde la comodidad de nuestro sillón, donde nos encontramos protegidos por las paredes de nuestro hogar, sino profesionales con millones de dólares y herramientas especulativas con las que nosotros jamás podríamos soñar. Es cómo estar delante de un león con una careta de felino adorable jugando a diario a lanzarle una pelota en los morros. 

No solo es nuestra experiencia de supervivencia la que nos hace reducir al absurdo el riesgo potencial del trading, sino que la ignorancia de no saber a lo que nos estamos enfrentando realmente, nos hace eludir al miedo.  Es esa soberbia que nos caracteriza a los seres humanos, la que nos hace creer, falsamente, que si hemos sido capaces de triunfar en nuestros trabajos, académicamente o en cualquier otro ámbito, en los mercados ocurrirá lo mismo. Y es que desde la ignorancia de la naturaleza de una actividad que jamás hemos realizado con éxito, es fácil caer en la tentación de pensar que seremos capaces de ejecutarla sin problemas. 

Os vuelvo a interpelar traders, que estéis leyendo estas líneas ¿a cuántos de vosotros o vosotras, os ha pasado subestimar una actividad cómo por ejemplo una carrera de ciertos kilómetros. Y después de intentar hacerla, no habéis aguantado ni los primeros 100 metros de carrera? O a un ejemplo aún más claro, el de los youtubers o streamers, en donde aún a día de hoy, muchísimas personas se empoderan a criticar los altos ingresos que estos creadores de contenido generan, según ellos por “sentarse delante de una cámara a hacer el imbécil”. Si alguno de vosotros piensa lo mismo, os invito a que os pongáis delante de una cámara en vuestra habitación e intentéis entretener a millones de personas, veamos que ocurre. 

La ignorancia sobre la naturaleza y dificultad de una actividad, que parece sencilla, sumada a una sobre confianza por haber sobrevivido cómo especie a los riesgos que nos rodean, junto con un clima que se decora con simplicidad, con colores y programas fáciles de utilizar, hacen que creamos que el trading es una actividad accesible, fácil de realizar e inofensiva. Una mezcla de erróneas percepciones que nos hacen perder el miedo. Y cuando se pierde el miedo a algo, se le pierde el respeto y es cuando empiezan los peligros reales. 

Sobrevivir en el trading gracias al miedo 

Para los que vayáis perdidos en el ámbito neurofisiológico, os explico resumidamente porqué el miedo es necesario para nuestra supervivencia en el trading y en el mundo. Nuestro cerebro envía señales constantes a nuestro sistema autónomo y endocrino, que generan cambios fisiológicos para que estemos alerta ante la posibilidad de un nuevo peligro, en nuestro caso, un stoploss. Esta situación, aunque os parezca imposible, a nivel fisiológico es la misma que si un león nos fuese a atacar. Ciertas estructuras cerebrales liberan hormonas que hacen que estemos más activos, más alerta y en definitiva más preparados para afrontar el peligro. 

El cerebro es capaz de predecir y anticipar peligros, interpretando que una situación es amenazante, por eso cómo he expuesto anteriormente, estamos vivos cómo especie. Por ejemplo, lanzáis una orden al mercado y se os empieza a ir en contra. La traducción psicológica y fisiológica, seria peligro. Para nuestros antepasados, estos peligros eran tangibles. Eran el miedo a que una serpiente o una araña venenosa les matasen mientras dormían. Pero hoy, el cerebro ha evolucionado y se ha adaptado a las circunstancias que nos rodean y cómo nuestro guardaespaldas privado, se ocupa de buscar en nuestro entorno aquellos peligros que sean análogos a los de nuestros antepasados. ¿Es un stoploss peligroso cómo lo sería un león que nos persigue para comernos? Físicamente no lo es, pero la interpretación que nuestro cerebro realiza de forma automática, puede otorgarle un riesgo potencial similar. De ahí a que mucha gente desarrolle fobias específicas, cómo a los ascensores, que a priori son elementos neutros. 

Es esta asociación instrumental, entre un estímulo inócuo y el dolor emocional que este nos ha supuesto después de varias experiencias negativas, lo que nos genera miedo. Este miedo se fusiona a nuestros pensamientos y permanecerá por mucho tiempo, si no se toman medidas. Ya no es necesario que nos enfrentemos a un peligro real o tangible, solo hace falta pensar en él, para que nuestro cuerpo reaccione. Una vez interpretamos equivocadamente que un stoploss es una situación de peligro, el cuerpo activa tres sistemas: lucha, huida o parálisis. Es decir, o te enfrentas al problema, eso significa pelear con el león que te ataca o asumir el stoploss sin moverlo. Huir del león, es decir mover el stoploss lejos o directamente quitarlo. O no tomar el trade, paralizándote completamente ante el potencial peligro. 

Como veis, este proceso es necesario para sobrevivir ante situaciones de peligro, pero el problema aparece cuando la actividad del trading, a diferencia de la vida real, te expone diariamente a situaciones de peligro, cómo es perder el dinero que tanto te ha costado ganar, por lo que el estrés psicológico diario que eso nos supone, es similar a estar en medio de una guerra viendo pasar los trazos de los disparos en una trinchera. La función adaptativa del miedo, nos ayuda a protegernos y a sobrevivir. Pero el trading es un trabajo tan peligroso porqué convierte al miedo en algo desadaptativo. Estar expuestos a estos niveles de estrés, con altos niveles de adrenalina, de forma prolongada, genera problemas realmente graves en el largo plazo si no se tratan con la profesionalidad adecuada. 

Este miedo, no solo se produce al perder, sino también al ganar, cuando no quieres perder el beneficio que llevas generado con un trade y te da miedo que el mercado se gire en tu contra y te lo quite todo, de nuevo, los mecanismos se ponen en marcha. Luchar y por lo tanto dejar correr beneficios sabiendo que se puede girar en tu contra, huir y por ende cerrar antes de tiempo la posición y paralizarte sin tomar un trade que horas después, te confirma que era bueno. 

El miedo nunca es el problema. El riesgo real de esta industria, radica en la interpretación errónea que hacemos de los peligros potenciales que el trading supone para nosotros, basándonos en experiencias de supervivencia, ignorancia en la actividad y un entorno que parece inofensivo, que nos hace confiarnos y perder el miedo necesario para actuar con precaución ante una actividad llena de profesionales con más dinero, más herramientas, más información y más capacidades que nosotros. 

Son las decisiones que tomamos cuando sentimos miedo y que manejo hacemos de esas emociones, las que determinarán nuestra supervivencia en el largo plazo. Desarrollar habilidades de control y gestión del miedo, es parte del proceso del trader, que debe acostumbrar a su mente a pensar en probabilidades. De la misma forma que hicieron nuestros antepasados, aprendiendo en base a ensayo y error, en que zonas podían adentrarse sin peligro de ser devorados o que alimentos podían comer sin riesgo de morir por una intoxicación. Sufrir pérdidas diez veces seguidas, no debe ser interpretado cómo una situación amenazante, sino cómo un proceso que forma parte de un aprendizaje autónomo en el que ponderar riesgos. Y de ahí a porqué tener un sistema robusto que te ayude a combatir la incertidumbre de los mercados, junto con una gestión del capital que te permita no perder todo tu dinero, son la llave para abrir y cerrar la cerradura de la puerta del miedo. 

¿Y cómo se hace eso? Te preguntarás de forma avispada, querido lector.  Lo trataremos en profundidad en artículos futuros. Mucho profit. 

 
  1. #3
    23/06/21 03:34
    Excelente artículo mi estimado Victor y absolutamente de acuerdo con cada aspecto psicológico que abordaste en él.

    Esta actividad esconde un gran secreto, el secreto de su relación con nuestra activación cerebral instintiva.

    Un gran abrazo!
  2. #2
    18/06/21 23:28
    Muy buen artículo!. Considero que esto también fomenta a tomar el tema del trading con seriedad, cautela y responsabilidad con un mismo para investigar de forma correcta y crítica cuales son riesgos de la actividad que tenemos en mente realizar.