Psicología bursátil: La estadística cómo terapia de control de emociones en el trading

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La mente del trader es estadística

Según datos oficiales, cerca del 80% de los traders, pierde su dinero en los mercados. Los profesionales de la industria obtienen rentabilidades medias anualizadas de un 30% a lo largo de los años. Un drawdown del 50% requiere de un beneficio del 100% para volver a estar en breakeven. ¿Os dais cuenta?  Las oraciones con un mayor significado en el trading, comparten un dato estadístico. Mientras que la masa social al hablar sobre trading, habla de emociones, dinero y creencias. 

Si te preguntase a ti, amable lector cuál es tu identidad estadística como trader ¿sabrías responderme? Serias capaz de pausar esta lectura, ahora mismo y decir en alzada voz ¿cuál es la esperanza matemática de tu forma de operar después de mil eventos u operativas bursátiles? Si la respuesta es afirmativa, felicidades, formas parte del percentil noventa y cinco de los traders con los que he tenido el placer de trabajar. Sorprendentemente, pocos son los participantes de los mercados financieros, que sepan cuál es su ratio riesgo-beneficio, probabilidad de acierto, drawdown, o número de trades diarios medios que lanza su sistema, después de una muestra significativa de operaciones. 

Y seguramente, lo que os estaréis preguntando ahora mismo, es ¿qué tiene que ver la estadística, con un espacio dedicado a la psicología y el trading? La respuesta podría resumirse en una frase, a la que por probabilidad, no le otorgaríais la importancia que merece si os la dijese sin más, por lo que en un mundo como el actual, en el que la información está prensada y editada para que la consumamos como si fuese a desaparecer a los pocos segundos, haré alarde de verborrea para explicaros una anécdota que me ocurrió en mi camino como trader, e intentaré así ayudaros a recordar la razón por la que si queréis sobrevivir mentalmente al trading y dedicaros profesionalmente a esta industria, llena de números que suelen subir cuando queremos que bajen y suelen bajar cuando queremos que suban, debemos hablar de estadística.

La estadística como remedio a la ansiedad

Corría el año 2015, era un día normotipico de mediados de Junio, donde el sol aparecía pero se asustaba rápidamente detrás de alguna nube. Yo me encontraba en éxtasis puro, después de recibir una inyección de dopamina directamente a mi núcleo accumbens, por haber finalizado y superado mi tercer año de carrera universitaria. Ese año, había sido realmente agotador, estaba exhausto, después de meses y meses de trabajo intenso y extenso, en los que el trading cada vez ocupaba una fracción de mi vida mayor, fagocitando poco a poco mí tiempo de ocio. Para que me entendáis, en esa época, estudiaba cuatro o cinco horas diarias psicología, trabajaba otras cuatro horas en un proyecto educativo que me permitía subsistir y atendía mi aprendizaje como trader otras seis o siete horas diarias. Mi vida social, mi ocio, mi relación sentimental, se habían resentido enormemente y mi estructura de prioridades vitales, que hasta entonces había estado siempre sustentada por cuidar mis relaciones sociales, familiares e intelectuales, se vio deconstruida por el trading, que pasó a ocupar el primero de los niveles de mis objetivos diarios. 

Como podéis imaginar, esa forma de distribuir mi limitado tiempo en este planeta, era poco ergonómica, ineficaz y sobretodo enfermiza, ya que le dejé tomar el timón del barco de mi vida a mis ambiciones laborales y encerré en la bodega mis ambiciones personales e intelectuales. Aun así, en contra de todo pronóstico, sobreviví a un curso académico que marcó un antes y un después en mi vida mental. El mismo día en el que finalicé el curso académico, tomé la decisión de descansar del trading, durante algún tiempo, para tomar perspectiva. Fue en ese momento, esa misma noche, en la que sin pretensiones de ello, acabé en urgencias con un ataque de pánico que se me disparó estando en la cama, relajándome después del año más intenso de mi vida. 

La ansiedad apareció, en el instante en que desconecté la maquinaria, cómo un aviso para que me diese cuenta de que estaba llevando mi cuerpo a límites donde no debería estar. Des de entonces, los siguientes años fueron un duro combate mental contra esta psicopatología, que para quienes no la hayáis vivenciado, os la podría definir como experimentar el miedo irracional más intenso que jamás hayáis sentido, por cualquier cosa, habitualmente miedo a la muerte o a perder la cordura. Sé, estimado lector, que aún no entiendes que tiene que ver esto con la estadística y el trading, te ánimo a que persistas en la lectura, estoy a punto de explicártelo.

La ansiedad es versátil y se transforma en otras patologías. En mi caso, se quiso cambiar el nombre al de hipocondría. La hipocondría es el miedo irracional a sufrir de alguna enfermedad, comúnmente mortal, provocado por sintomatología que no tiene nada que ver con la patología a la que se teme, pero que en la mente del enfermo, parece totalmente real y plausible que ocurra. Por ejemplo, si hace unos años, me hubiese dolido la cabeza, no hubiese pensado que era una cefalea, sino un tumor cerebral. Tranquilo, puedes reír, es natural que parezca absurdo. Hasta que uno no sufre de esta psicopatología, no entiende que los pensamientos pueden convertir algo en realidad, aunque realmente no exista. Cómo un esquizofrénico en crísis, que puede llegar a tener alteraciones auditivas y escuchar una voz tan real como la tuya o la mía, diciéndole que le están persiguiendo. Para tí y para mí, parece absurda la idea de escuchar una voz en nuestra cabeza, pero para esa persona, te aseguro que la experiencia es igual de real que cuando alguien pone sus labios en tu oreja y te habla directamente al oído.

Conocer el miedo para no temerlo

Ese miedo irracional e ineficiente a las enfermedades, me incapacitaba totalmente. Imagina el peor de tus miedos y ponlo enfrente de tí mirándote fijamente a los ojos, día tras día. Sería complicado vivir una vida normal, ¿cierto?  Así que tuve que buscar una forma de afrontar mis miedos a sufrir una enfermedad mortal y encontré el escudo perfecto, en la estadística. Me di cuenta de que mi miedo irracional a sufrir de una patología física, provenía de un desconocimiento absoluto sobre las características de la misma y de su prevalencia, es decir, que si temía sufrir de un tumor cerebral por un dolor de cabeza común, era porque no conocía las probabilidades de que alguien de mi edad, con mi condición física y mis hábitos de vida, desarrollase esa patología. 

Empecé a acostumbrarme a calcular las probabilidades de que me ocurriese algo malo de verdad y como podéis imaginar, eran ínfimas siempre. ¿Le temeríais a algo que puede sucederos únicamente el 0,01% de las veces? Seguro que no, porqué sabéis que el 99,9% de las ocasiones no ocurrirá. Así, mi mente empezó a encontrar en las probabilidades, el compañero perfecto de combate contra el miedo. ¿Encontráis ya la analogía que estoy intentando transmitiros para con el trading? El trading, es una actividad laboral que se define por la incertidumbre, es decir, no sabemos qué pasará ni un segundo después de que lancemos una orden a mercado. Esa falta de información sobre lo que le puede ocurrir a nuestro capital, nos genera miedo. No nos han educado para afrontar la pérdida, en nada, así que es un miedo tan irracional y atávico, como tener miedo a las arañas o a las serpientes. Ese miedo a perder, nos acompañará día tras día, operación tras operación, durante los años que formemos parte de los mercados. Por lo que ante este miedo, producto de no conocer los peligros reales de nuestra operativa, des de la psicología, solo existe una herramienta de confrontación, la gestión emocional a través de la estadística. Si conoces las probabilidades de acierto de tu sistema de trading después de miles de operaciones y es del 60%, no puedes tener miedo de perder cuarenta de cada cien veces, porqué sabes que ya ha ocurrido con anterioridad. No puedes temer tener treinta stoploss seguidos, si conoces tu drawdown después de llevar miles de operaciones durante varios años a sabiendas que otras veces has tenido rachas negativas similares y has sobrevivido para contarlo, de la misma manera que yo sobreviví a todas las patologías que creía que sufría, por pura probabilidad. 

¿Os gustan las películas de terror? Ya sabéis, aquellas que están llenas de jumpscares, en donde el cineasta pausa la sonoridad de la película durante eternos segundos y enfoca un punto concreto de la escenografía que habitualmente está oscuro y de repente, susto. La próxima vez que veáis una película de terror, buscad antes de disfrutarla, donde está el susto y luego intentad mirarla de nuevo, veréis como no se puede tener miedo a aquello que conoces y reconoces como inofensivo. 

Conocer las estadísticas de tu trading, es lo que te va a ayudar a dejar de tener miedo a perder o a no saber ganar. Recordad, amigos y amigas traders, que cómo dijo Alejandro Dumas “los peligros desconocidos, son los que inspiran más temor”, por lo qué os ánimo a qué conozcáis vuestro trading, para que nunca jamás volváis a temerlo. 

 
  1. #5
    04/06/21 04:58
     
    La ansiedad la suele producir el miedo a lo desconocido o una de las causas 

    Se cuenta que en el ejercito romano los veteranos estaban los últimos, durante el combate estos no se movían solo vigilaban, incluso charlaban de sus cosas, los combates no eran como los pintan en las películas y cuando veían que alguna linea flojeaba acudían a tapar la brecha 

    En primera linea estaban los novatos, los infantes, había que foguearles y estos si tenían ansiedad 


  2. #4
    03/06/21 20:34
    Hola Víctor,

    Antes de nada y puesto a que voy a hacer una crítica constructiva, me gustaría decirte que te respeto. He visto vídeos de tu canal y creo que, por lo menos, eres una persona que trata de hacerlo bien, es decir, dar consejos sensatos a los aspirantes a traders.

    Sin embargo noto en tus planteamientos el grave error de base que se da en la mayoría de aspirantes a traders, el cual también es cometido por la banca comercial y, en general, por cualquier persona que no haya profundizado lo suficiente en estos temas.

    El error no es ni más ni menos que el pensar en probabilidades siguiendo una distribución gaussiana (normal), que bien conocerás al ser psicólogo. Todo esto que explicas de drawdowns y ratios riesgo-beneficio va por esos derroteros: extrapolar el estudio estadístico de los datos históricos. En los mercados, a largo plazo, esta forma de pensar no te dará resultados, puesto que los mercados se aproximan más una distribución de Cauchy.

    Te aconsejo que te leas los trabajos de Mandelbrot (the (mis)behaviour of the markets explica esto muy bien) y Taleb.

    También tienes la conversación con Marcos Pérez, episodio 3 del podcast de Juan Such. No comparto la conclusión final de él del todo, ya que él es indexador y yo especulador, pero sus ideas son correctas, bajo mi punto de vista.

    En palabras de Taleb: "Better be convex than right".

    Te lo explico porque creo que, al contrario que muchos otros que enseñan trading, creo que no eres un caso perdido porque te veo una persona inteligente, pero creo que no estás en el marco intelectual que es el que a mí me funciona y considero correcto, desde mi humilde punto de vista.

    S2!



  3. en respuesta a pabloroal68
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    #3
    03/06/21 09:11
    Otra forma de evitar el miedo seria robotizar. Es decir si logro directrices especificas y dejo que un robot operé. Que opinas psicologo del trade?
  4. #2
    03/06/21 09:09
    Muy buena analogía.  Gracias por el artículo!!! De hecho sirve para el trading y para la vida!
  5. #1
    03/06/21 07:43
    Empiezo a conocer alguna de mis estadísticas (en demo), aunque tampoco me dicen con exactitud mi rendimiento porque sé que las entradas y salidas contienen una parte discrecional. Conclusión: realizo un trading no profesional, con resultados idénticos. Lo positivo de ver tus vídeos y artículos es la consciencia de lo poco que sé y de lo mucho que falta por realizar, que empieza en centrarse y apoyarse en quien si lo sabe (pequeña crítica desde el aprecio: el párrafo tres es difícil de masticar)