Ganancias en renta variable y pérdidas en bonos, el resumen de la primera parte del año

Hace un año no éramos tan optimistas. Para finales de abril de 2020 el miedo era el sentimiento que dominaba a los mercados de valores, este año ha tenido un comienzo sólido, parece que lentamente le estamos dando la vuelta a la tortilla, la economía va ganando impulso a medida que el proceso vacunación se mantiene con paso firme en los países desarrollados y la economía se reabre y los agentes económicos se desconfinan. Los mercados están siendo impulsados por un crecimiento económico más fuerte de lo esperado junto con una política monetaria muy relajada y estímulo en forma de un paquete de ayuda contra la pandemia de 1,9 billones de dólares, a esto se suma una nueva infraestructura masiva en un paquete que se abre brecha en el Congreso norteamericano. Lo que pasa en EEUU es un termómetro de la economía del mundo.

 

Ganancias en renta variable y pérdidas en bonos, el resumen de la primera parte del año

 

Hace poco más de un año que el mercado tocó el piso, y los retornos para los activos de riesgo han sido, por decir lo menos, espectaculares. Un ejemplo de lo anterior es que durante los últimos 12 meses, el S&P 500 ha ganado un 56,33%, el Russell 2000 subió un 94,82% (Siempre, pero siempre, ante una crisis las pequeñas y medianas empresas son las que mejor estirón tienen), así como el índice de alto rendimiento corporativo de EEUU tuvo un retorno de 23,72%. ¿Qué ha pasado durante el primer trimestre de este año? Los activos de riesgo mantuvieron su repunte en el primer trimestre con el S&P 500 ganando teniendo un retorno de 6,17% y el Russell 2000 sumando un 12,69%. Los mercados han sido resilientes.

 

¿Pero qué ha pasado con los activos de deuda en este primer cuarto del año? El primer trimestre de este año fue uno de los peores trimestres de renta fija registrados. Los bonos de largo plazo en todo mundo tuvieron un periodo muy estresado. Los rendimientos de los bonos del Tesoro provocaron grandes pérdidas en los bonos con duraciones largas (5, 10 y 30 años). Durante el trimestre, los bonos llamados High Yield, que son bonos que no tienen grado de inversión, ofrecieron refugio frente a las pérdidas experimentadas en otros sectores de renta fija.

 

El índice Bloomberg Barclays U.S. Corporate High Yield ganó un 0,85%, según Bloomberg Barclays U.S. Aggregate Bond Index perdió -3,37%, su peor pérdida trimestral desde 1981, y el índice de 7-10 años del Tesoro de EE. UU. Disminuyó un -5,74%.

 

El banco central de Estados Unidos ha asumido su rol de guía para definir la política monetaria de todo el mundo. Ha definido su compromiso por mantener las tasas de interés amarradas en niveles bajos hasta que exista una mejora en el empleo. Los comentarios de la Reserva Federal sugieren que dejarán que la economía se “caliente” durante un tiempo y no pretenden actuar para meterle freno, al menos en el corto plazo. La escasez de las cadenas de suministros, el aumento de las expectativas de inflación y las subastas de bonos del Tesoro han dado lugar a que los rendimientos de los bonos del Tesoro de 10 años suban El rendimiento de los bonos del Tesoro tocó fondo en 0.50% hace casi un año: el 9 de marzo de 2020 y subió a 1.75% para cerrar el primer trimestre de 2021. Al mismo tiempo, la curva de rendimiento se ha empinado y la Fed se mantiene corta tasas ancladas cerca de cero. Y al parecer así será todavía durante un buen tiempo.

 

La política monetaria servirá como un faro para que el mercado de capitales siga creciendo.

 

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