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Argentina se encuentra pasando por uno de los momentos más graves económicamente hablando ya que el gobierno del presidente Alberto Fernández viene arrastrando una deuda que fue adquirida durante la administración del Ex presidente Macri con el FMI y que obligó al ex mandatario a replantear el gasto social por exigencias del organismo multilateral.

Argentina manifiesta interés en continuar el diálogo con los tenedores de deuda

Recientemente el ministro Martín Guzmán encargado de la cartera de economía  expresó la voluntad que tiene el actual gobierno de honrar los compromisos adquiridos pero advirtió, que bajo ningún concepto se va a permitir que el pueblo argentino pase hambre para poder pagarle al fondo.

 

 

Posición del Fondo Monetario Internacional ante la solicitud del gobierno argentino para refinanciar la deuda

El FMI anunció en semanas recientes que la deuda de Argentina era insostenible y que el aumento de casi el 90% se debió a las erradas políticas económicas que han llevado una devaluación del peso frente al dólar de casi un 40%.

Por otro lado, el equipo multidisciplinario que llegó al país sudamericano con la finalidad de reunirse con representantes del gobierno, manifestaron que la deuda requería inmediatamente una restructuración por lo que invitaba a los representantes del país a sentarse en una mesa de diálogo con el fin de negociar términos que fuesen económicamente favorables para ambas partes.

El Fondo Monetario Internacional presentó un informe en el cual certificó que el superávit primario, herramienta fundamental para lograr la reducción de la deuda pública, en los actuales momentos no es ni políticamente ni económicamente factible.

Por otra parte, en el mismo informe expresó que era necesario iniciar un proceso en el cual se puedan involucrar a los acreedores privados con el fin de maximizar su participación en una posible operación de deuda.

El organismo financiero multilateral, emitió opiniones favorables según analistas económicos argentinos con respecto al reperfilamiento de la deuda, invitando al gobierno de Alberto Fernández a realizar un programa de financiamiento sobre todo en los vencimientos de capital para los años 2022 y 2023 los cuales vienen a representar el sector más fuerte de la deuda.

Así mismo, el FMI recomendó al primer mandatario argentino, realizar un cambio en su política social reajustando el gasto público y manteniendo seguimiento y control en el área tributario, ya que por efecto del coronavirus en el mundo ha obligado a este organismo multilateral a replantear las estrategias del refinanciamiento de la deuda que arrastra argentina.

 

Estrategia de Alberto Fernández para afrontar el pago de la deuda al FMI

Son varias las estrategias que se plantearon con la intención de lograr el mejor refinanciamiento posible ante el Fondo Monetario Internacional, por lo que Fernández encargo directamente al Ministro Martín Guzmán jefe del área económica del país, para que inicie conversaciones con los tenedores de bono.

En tal sentido, el ministro se reunirá primero con representantes del FMI y posteriormente con inversores privados que entre ellos tienen alrededor de 83 Mil Millones de dólares en deuda y la fecha propuesta por el gobierno para un reperfilamiento de esta deuda fue para el 31 de marzo pero este lapso se estableció antes de conocerse el efecto devastador del Covid-19 en las personas y en la economía de los países.

Es por ello, que el gobierno argentino esgrime como argumento que deben los acreedores otorgar plazos mucho más largo ya que el dinero que se tenía previsto utilizar para honrar los compromisos, se ha dirigido a fortalecer el sistema de salud pero esto no significa según lo expresaron fuentes del gobierno que se esté haciendo a un lado el interés por cancelar la deuda contraída con FMI.

Fernández expresó su intención de aumentar las reservas del banco central a 65 Mil Millones de dólares para el año 2024 esto con la finalidad de incentivar la inversión privada en el país lo que a la larga representaría en proyectos que ayuden a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos argentinos así como fortalecer su economía desde el punto de vista macroeconómico.

Este pronunciamiento del aumento de las reservas internacionales, se hace para demostrarle a los tenedores de bono que el gobierno desea cancelar la deuda pero que no piensa seguir utilizando los recursos provenientes de dichas reservas para honrar los compromisos con ellos.

 

¿Existirá conciliación entre el FMI y el gobierno argentino?

Ni al gobierno argentino por temor a caer en default, ni los tenedores de bonos de la deuda por la necesidad de cobrar su dinero, le conviene una guerra frontal. Es por ello que deben conciliar y buscar las mejores alternativas que puedan satisfacer a ambas partes.

Argentina posee una situación que no es catastrófica pero si de profunda recesión económica y el hecho de no haber ejecutado las medidas recomendadas por el FMI, no ha hecho más que agravar la situación ya que según representantes del fondo se ha aumentado el gasto social tan solo por el afán de mantener medidas económicas populistas por parte del gobierno.

Así mismo, Alberto Fernández se enfrenta al desplome de las bolsas producto del Covid-19 y a la abrupta caída de los precios del petróleo por lo que se está quedando sin dinero para financiar las medidas que según expresó el mandatario benefician a las personas más vulnerables del país.

El Fondo Monetario Internacional por su parte expresó que mantendrá un estrecho contacto con el gobierno de Fernández de manera que puedan apoyarse en estos momentos difíciles, por otra parte, este organismo crediticio está evaluando un proceso de extensión de plazos con el fin de no asfixiar aún más la economía argentina.

Se espera que el FMI emita pronto un comunicado donde indique cuales son las condiciones no negociables que Argentina deberá aceptar para poder lograr el refinanciamiento de la deuda.

Sin embargo, bajo ningún concepto el primer mandatario argentino puede permitir que su país entre en default ya que inmediatamente se generaría una estampida de capitales privados hacia el exterior, esto producto del temor y la incertidumbre que generaría el no haber podido cancelar los intereses o el capital según corresponda de los bonos de la deuda. Entre tanto, solo queda esperar en los próximos días cuál es la decisión que toma el FMI.

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